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martes, 8 de julio de 2014

Ungelic is us

Hay una pregunta sobre este blog que me habrán hecho, así a ojo, aproximadamente, buf, por lo menos una o dos veces, sin exagerar: ¿qué significa Ungelicisus? Pues bien, voy a desvelar el misterio en esta entrada, que no será la más popular, pero sí la más importante que he escrito jamás.

El nombre viene de un poema en inglés antiguo compuesto como muy tarde en el s. X conocido en círculos académicos como Wulf and Eadwacer (pronúnciese más o menos Ád-Wácher, [ˈæːɑ̯dˌwɑtʃər]) y que viene a ser el perro verde de la literatura anglosajona. Para empezar, no sigue los patrones métricos normales del verso aliterado inglés, sino que está lleno de pequeñas rarezas, como hemistiquios sueltos o versos más cortos de lo normal. Por si eso fuera poco, es una de las dos únicas obras que se conservan que tienen un estribillo (la otra es Deor), que se repite después de cada una de las dos primeras estrofas. Ungelic is us. «Con nosotros es distinto».

http://i.imgur.com/el1FSlf.png
Clic para ampliar

Quiénes son esos «nosotros», y qué es exactamente lo que es distinto, no está del todo claro, porque Wulf y Eadwacer es también el poema anglosajón más ambiguo que ha sobrevivido, y en esa ambigüedad radica gran parte de su encanto. Es tal la confusión que este poema genera que en un primer momento se pensó que era un acertijo, y desde entonces no han faltado interpretaciones para todos los gustos. Pero el resumen de las mismas tendrá que esperar, porque no quiero condicionar a nadie, sino que cada lector lo interprete a su manera. «Es que no sé inglés antiguo, friki de mierda», dirá alguien. Vale, es un defecto grave, pero no pasa nada, porque el propósito de esta entrada es ofrecer, posiblemente por primera vez en la historia de internet, una traducción fiel inglés antiguo>castellano de este poema.

Por supuesto, se han publicado traducciones al español, y de hecho yo tengo una, elaborada por Luis y Jesús Lerate y recogida en el libro Beowulf y otros poemas anglosajones, pero las que yo he visto no me convencen como buenas representaciones del original: o utilizan una estructura métrica demasiado estricta, o revientan toda la ambigüedad, o directamente no hay por dónde cogerlas. ¿Puedo hacerlo mejor yo? Sería muy presuntuoso por mi parte decir que sí, pero eh, que di traducción literaria en la UAM con la Somacarrera. Para mi versión tenía un orden de prioridades muy claro:
  1. Respetar la ambigüedad del poema en la medida de lo posible. El objetivo era que el lector pudiera interpretar la traducción de tantas formas distintas como el original.
  2. Usar la aliteración de forma sistemática. En la poesía castellana la aliteración es normalmente un recurso puntual, pero en la germánica era el núcleo en torno al cual se articulaban todos los versos.
  3. Todo lo demás.
Pues hala, al turrón:

      Para mi pueblo es como si les dieran un presente.
      Querrán recibirlo si viene a su banda.
      Con nosotros es distinto.

      El lobo está en una isla, yo en otra.

  5   De cerca ciñen las ciénagas esa isla.
      Hay hombres atroces ahí en la isla.
      Querrán recibirlo si viene a su banda.
      Con nosotros es distinto.

      Rastreé huellas errantes de mi lobo con esperanzas.
 
10   Cuando estaba lloviendo y chillaba entre llantos,
      el bravo en la batalla me envolvía entre sus brazos.
      Me placía aquello, pero a la vez lo aborrecía.

      ¡Lobo, mi lobo! Mi melancolía por ti
      me hizo enfermar, tus infrecuentes visitas, 

15   mi alma afligida, y no la falta de alimento.
      ¿Oyes? ¡Eadwacer! Nuestro desdichado cachorro,
      se lo lleva el lobo a los bosques

      Sencillo es separar lo que nunca se ha unido:
      nuestra canción

La interpretación tradicional ve una historia de amor entre la narradora y dos hombres, Wulf y Eadwacer, a los que asigna el papel de marido y amante. En el original, Wulf («lobo») se interpreta normalmente como un nombre propio (de ahí el título convencional del poema) referido a un proscrito, pero por aquello de la ambigüedad prefiero traducirlo como un sustantivo común y esperar que la personificación que se hace de él sirva para que se interprete como un hombre, dejando libertad para que, en determinados casos (como en la antepenúltima línea), se entienda como referencia literal a un animal. 

Según mi interpretación personal, no hay triángulo amoroso, sino un solo hombre: wulf se referiría a su condición de proscrito y Eadwacer (equivalente anglosajón de Odoacro; constan al menos un par de ingleses llamados así) sería su nombre verdadero, o simplemente un epíteto, «guardián» (que es el caso de se beaducafa, «el bravo en la batalla»); también podría ser el nombre de su hijo (el «desdichado cachorro»). El proscrito no puede visitar a la mujer («infrecuentes visitas», seldcymas, realmente quiere decir «visitas que nunca ocurren»; es un ejemplo de lítotes, o atenuación irónica, muy común en la literatura anglosajona), porque si lo hace lo matarán de inmediato (lo «recibirán»; aþecgan en el original puede significar cualquier cosa desde «dar de comer» o «recibir» hasta «devorar» o «destruir»), y además lo disfrutarán («como si les dieran un presente»). Separada así de su amante, la mujer entra en modo emo y, mirando por la ventana mientras cae la lluvia, se pregunta ánde andará («rastreé huellas errantes de mi lobo con esperanzas») y recuerda el tiempo pasado con él, lo cual la consuela mientras dura la rememoración (tocamientos opcionales), pero también le duele porque al final vuelve a la dura realidad. Desesperada y enferma, le pregunta retóricamente si no oye a su hijo, abandonado en el bosque por ser el deshonroso producto de una relación extramatrimonial («lo que nunca se ha unido») con un proscrito y al que un lobo 100% literal convierte en su presa. Pero esta es sólo una de las muchas lecturas posibles, y si montamos aquí un club de lectura y la gente comparte las suyas, mejor que mejor.

Como alternativa, y en consonancia con las interpretaciones más tradicionales, se puede considerar a Wulf y a Eadwacer como dos personas distintas. Wulf podría ser el marido original, proscrito y expulsado, quedando la mujer obligada a casarse con Eadwacer, lo cual ella odiaba pero tenía su punto porque oye, la chica tenía sus necesidades. Y luego ya queda la interpretación más incómoda, en la que Wulf (sea o no la misma persona que Eadwacer) es un vikingo que básicamente viola a la narradora, la cual va y se encoña con él (por eso lo odió y a la vez le resultó placentero). Todo esto depende en gran parte de cómo se interpreten las cláusulas temporales de los versos 10-11, bien como algo que ocurrió en el mundo real, bien como algo que ella se imaginaba cuando estaba de bajona, como algo que ocurrió una vez o de forma habitual. Depende también de la puntuación que se le dé al texto, ya que el original en inglés antiguo carece de ella. Prefiero mi interpretación, pero creo que esto servirá para ilustrar por qué este poema tan corto es tan atrayente y misterioso. Como diría Tolkien, ofrece apenas un atisbo de una isla que sabemos que nunca podremos visitar.

El lenguaje del poema es extremadamente interesante, ya que está repleto de imaginería animal: la mujer suspira por su lobo, cuyas huellas rastrea (dogode, un verbo que sólo aparece en esta obra y que parece estar relacionado con docga y el moderno dog), llora por su cachorro (hwelp, cf. inglés moderno whelp) y recuerda cuando el hombre la estrechaba entre sus bogum, traducido como «brazos» pero que por regla general se refería a la anatomía de un animal. De hecho, hay quien interpreta todo esto como una historia protagonizada literalmente por una familia de lobos, pero eso ya me parece ir demasiado lejos. Otros, por el contrario, suponen que detrás de esto se esconde alguna leyenda germánica no identificada (la mejor candidata sería la historia de Signý y Sigmundr narrada en la Völsunga saga).

Un apunte: en ungelic is us, la narradora utiliza un pronombre plural («nosotros»), pero en el resto del poema usa el dual («nosotros dos»), como en uncer giedd geador (literalmente, «la canción de nosotros dos juntos»). El dual era poco común en inglés antiguo y no era raro que se usase el plural en su lugar, pero hay que tener en cuenta que es perfectamente posible que ese us tenga un referente distinto a unc (=la mujer y Wulf).

Como colofón, pongo el texto original sin modernizar las mayúsculas ni la puntuación, para que cada uno lo divida como quiera o para jugar a reconocer equivalentes en lenguas modernas:

    Leodum is minum swylce him mon lac gife
    willað hy hine aþecgan gif he on þreat cymeð
    ungelic is us    
    wulf is on iege ic on oþerre
5  fæst is þæt eglond fenne biworpen
    sindon wælreowe weras þær on ige
    willað hy hine aþecgan gif he on þreat cymeð
    ungelice is us       
    wulfes ic mines widlastum wenum dogode
10 þonne hit wæs renig weder ond ic reotugu sæt
    þonne mec se beaducafa bogum bilegde
    wæs me wyn to þon wæs me hwæþre eac lað
    wulf min wulf wena me þine
    seoce gedydon þine seldcymas
15 murnende mod nales meteliste
    gehyrest þu eadwacer uncerne earne hwelp
    bireð wulf to wuda       
    þæt mon eaþe tosliteð þætte næfre gesomnad wæs
    uncer giedd geador

miércoles, 29 de agosto de 2012

En defensa de Theon Greyjoy

NOTA: hay gente por ahí que no se ha leído Danza de dragones aún, o que sólo ha visto la serie de la HBO. Hay cosas del quinto libro que se podrían mencionar aquí, pero no hacen falta, así que los que hayan leído hasta Choque de reyes o lleven la serie al día no se van a encontrar spoilers.


Theon Greyjoy siempre ha sido de mis personajes de Canción de hielo y fuego favoritos. Vaya por delante que el tío es imbécil, un chulo de mierda, un sobrao de la vida y bastante gilipollas, pero a fin de cuentas eso tampoco es tan grave en un mundo de gente que tira a niños pequeños por la ventana y viven para convertirse en favoritos de los lectores. Me cayó bien desde el principio porque es el típico colega cabrón con cuyas gracias te ríes, y era un contraste interesante con el buenrollismo predominante entre la chavalería Stark, con el emo de Jon Nieve o con la clase completamente diferente de gilipollismo de Joffrey Baratheon. Era uno de los «buenos» y daba muestras de rasgos muy positivos (leal, valiente, y además buen arquero, que eso siempre está bien), pero tenía sus cosas, un poco como Roose Bolton. Aunque, para ser sincero, el principal motivo por el que me cayó bien es que, con eso de la eterna sonrisa en su cara, me lo imaginaba parecido a Serpico, de Berserk.
Así pero en moreno

Una vez analizado el personaje con más detenimiento, lo que me gusta es su complejidad, aunque suene a cliché. Es un tío que se deja llevar por sus impulsos sin pensar en las consecuencias, y para cuando se quiere dar cuenta está atrapado en la espiral de sus propios actos, no quedándole más remedio que la huida hacia delante. Pero la clave de Theon está en que él es plenamente consciente de esto y cada vez que tiene que hacer algo obligado por sus malas decisiones previas queda patente la desesperación por ver que la cosa se le escapa de las manos, y el asco y los remordimientos que todo esto le produce. El mejor ejemplo de esto es cuando se le escapan Bran y Rickon y acaba matando a los hijos del molinero espoleado por Ramsay, o cuando ordena ejecutar a Mikken, el herrero. Que sí, que en última instancia es una persona con libre albedrío y podría haber hecho las cosas de otra forma, pero no hay que olvidar que estaba en guerra, y una guerra medieval es una gran putada.

Y es que lo de la guerra es el tema central. La mayoría de los lectores, obviamente, lo crucifican por la minucia esa de volverse contra Robb, atacar el Norte, conquistar Invernalia y matar a unas cuantas personas que lo habían tratado muy bien durante su infancia y adolescencia, como si eso lo convirtiera en un traidor. Pero no. Era amigo de Robb, claro, y le jodió tener que atacarle, pero a fin de cuentas estaba en Invernalia como un rehén para garantizar el buen comportamiento de su padre, Balon Greyjoy, señor de las Islas del Hierro, no por voluntad propia. Por muchos lazos de amistad que tuviera con el rey en el Norte, antes de nada le obligaban los lazos de sangre y la obediencia que debía al señor de Pyke. Theon cumplió con la embajada que le había encomendado Robb, pero si Balon fue tan borderline de rechazar la alianza y atacar el Norte, eso no fue culpa de Theon, y llegados a ese punto no le quedaba otra que unirse al ataque. Traición habría sido que hubiera preferido luchar contra los suyos del lado de los Stark. 

 «Nosotros no sembramos, ni pensamos un poquito»

Atacar Invernalia con el puñado de hombres que tenía fue una decisión estúpida, pero legítima, y habría sido todo un éxito si la hubiera prendido fuego inmediatamente y hubiera salido corriendo. ¿Se la podría haber ahorrado para contribuir lo mínimo posible a la guerra, como un mal menor hacia Robb? Pues sí, pero entonces estaría renunciando para siempre a su estatus en las Islas del Hierro y, lo más importante, no se ganaría ningún respeto, mientras que para los norteños habría sido un cambiacapas igual. Para una mentalidad medieval, ese tipo de cosas son vitales, y no estoy seguro de que la gente lo comprenda del todo (como no estoy seguro de que entiendan hasta qué punto es una atrocidad para una mentalidad así no respetar las leyes de la hospitalidad).

La culpa, al final, es de Balon Greyjoy. Le echó en cara a su hijo que hubiera vuelto convertido en un norteño, cuando eso no habría pasado si él no hubiera perdido la guerra (o si no la hubiera empezado, que viene a ser lo mismo), puso en duda que fuera un auténtico hombre del hierro, le humilló abiertamente y le trató con desprecio. Se lanzó a una invasión sin sentido, dejando a Theon escoger entre ser un paria para siempre o volverse contra los Stark. A fin de cuentas, todo se reduce al intento de Theon por demostrar que era un Greyjoy, ya que no podía ser un Stark, y cada vez que una decisión irreflexiva se le fue de las manos (de las cuales la peor, y la que más le atormentó, fue la de matar a los hijos del molinero) lo pagó con creces.

Así que un respeto para el pobre, por gilipollas que sea.

miércoles, 18 de abril de 2012

With fuʒeles song

Mi obsesión musical del mes son las Mediæval Bæbes. Y no es fácil reconocerlo, porque tienen uno de los nombres más estúpidos de la historia de la música, pero a fin de cuentas eso no es más importante que el hecho de que estas chicas cantan canciones medievales.


Bueno, matizo. En general, ellas ponen la melodía y los arreglos para acompañar auténticos poemas medievales, pero en no pocos casos tanto la letra como la melodía datan de la Edad Media. Por supuesto, utilizan instrumentos de la época, como violines, flautas y demás, aparte de otros más modernos, pero lo más importante de todo el conjunto son las voces (de hecho, unas cuantas canciones son a cappella), con las que crean complejas harmonías y qué sé yo. El efecto es a menudo espectacular.

Por cierto, ¿he mencionado que cantan en inglés medio, latín eclesiástico, provenzal, italiano o lo que les echen?

Las Mediæval Bæbes se formaron en 1996, en Londres, cuando unas amigas (doce en total) lideradas por Katharine Blake se colaron en un cementerio ataviadas con vestidos blancos y coronas de hiedra para cantar, como si de un inocente aquelarre se tratara, unidas por su afición a la música medieval. Adoptaron una estética entre la visión romántica propia de las ferias renacentistas (de ahí lo de adornarse con flores y demás) y la sensualidad que se espera de un grupo pop femenino, y se lanzaron a petar las listas de música clásica. Debutaron en 1997 con Salva nos y con el paso del tiempo, mientras la composición del grupo cambiaba constantemente, han ido sacando cinco discos más. En los últimos, las influencias modernas han cobrado más protagonismo y hasta han usado sintetizadores aquí y allá, aunque en realidad nunca se han dedicado a la interpretación historicista estricta. Eso sí, me pueden servir como puente para meterme en la música medieval auténtica, ya puestos.

ÚNETE A NOSOTROSSSS

Por supuesto, la mayoría de mis canciones favoritas son en inglés medio (la lengua que se hablaba en torno a 1100-1500, poco más o menos), aunque aquí me veo obligado a hacer una aclaración: la pronunciación de las Mediæval Bæbes es bastante mala. Y la ortografía también. En general, pronuncian una especie de inglés arcaico artificial que no se parece mucho al inglés medio auténtico, con una mezcla de diptongos modernos y vocales largas medievales que queda bastante esquizofrénica, como por ejemplo en Kinderly, cuya letra es un poema del s. XIV o XV conocido como Kyndeli is now mi coming (doy una transcripción fonética aproximada para comparar con la versión de las Bæbes y porque me entretienen estas tontadas):



Kyndeli is now mi coming [ˈki:ndəli: is nu: mi: ˈkʊmɪŋg]
into this werld with teres and cry [into: θis ˈwerld wiθ ˈtɛ:rəs ənd kri:]
Litel and pouere is myn having [ˈlitəl ənd ˈpovər is mi:n ˈa:viŋg]
Britel and sone i-falle from hi [ˈbritəl ənd ˈso:nə iˈfalə from i:]
Scharp and strong is mi deying [ʃarp ənd stroŋg is mi: ˈdejiŋg]
I ne wot whider schal i [i: ne wɔ:t ʍidər ʃal i:]
Fowl and stinkande is mi roting [fu:l ənd ˈstinkənd is mi: ˈro:tiŋg]
On me Iesu yow have mercy [on me: ˈdʒe:zu: ju: ha:və merˈsi:]

("Normal que venga a este mundo con lágrimas y gritos. Lo que tengo es poco y pobre, frágil y escoñado de repente desde to' lo alto. Mi muerte es severa y muy heavy. No sé adónde he de ir. Mi putrefacción es asquerosa y apestosa. Oh, Jesús, ten piedad de mí")

Pero les perdono esa pronunciación vallecana porque hacen cosas como Miri It Is:



Y, para que no se diga, pongo una en latín (Ecce mundi gaudium):



No hace falta decir que buena parte de sus canciones son himnos cristianos, dado el material en el que se basan. Lo digo porque la gente enseguida parece que les ve el paganismo en los ritmos, las flores y todo lo demás; lo del aquelarre de antes no iba por ahí. Como disco recomendado: Worldes Blysse (1998).

viernes, 23 de diciembre de 2011

Glæd Geol y tal

Os voy a hacer un regalo por Yule, un regalo que nadie ha pedido y que además no se puede descambiar en ningún sitio: Anglo-Saxon Aloud.

Bonus: monos de farra en un manuscrito iluminado, cortesía de Got Medieval

Se trata de un proyecto (actualmente en barbecho o abandonado, no sabría decir) del profesor Michael D.C. Drout, de Wheaton College, Norton (Massachusetts), especialista en inglés antiguo y medio, académico tolkieniano y webmáster cutrero, que consiste en colgar grabaciones de un porrón de poemas anglosajones en versión original. Es cierto que la pronunciación no me acaba de convencer (pronuncia la f y la þ~ð intervocálicas como fricativas sordas en vez de sonoras, y la g intervocálica no palatal como oclusiva en vez de como fricativa), pero el efecto general sigue siendo muy bueno y sirve para descubrir lo bonito que era este idioma. Porque el inglés antiguo se mea en vuestros idiomas favoritos.

Los que más me gustan de siempre son The Wanderer, The Battle of Maldon y Wulf and Eadwacer, que es el que voy a insertar aquí porque es cortito y es de donde viene el nombre de este blog:


Ignorad las estúpidas runas del principio

No os fijéis demasiado tampoco en la traducción, que es extremadamente literal porque estamos hablando del poema más ambiguo de todo el periodo anglosajón. Algún día lo mismo le dedico una entrada; total, of gelosodum to þære ea, que se dice vulgarmente.

PD: ya puestos, aquí podéis escuchar gótico que suena poco menos que nativo.

domingo, 6 de noviembre de 2011

What's in a name

Siempre me ha interesado la etimología de los nombres. En internet se pueden encontrar muchas páginas que explican el significado de todo tipo de nombres, pero con frecuencia son bastante inexactas o contienen la misma información errónea que otros sitios del mismo palo (el copia y pega, ya se sabe), y rara vez dan ningún contexto histórico o mencionan nombres relacionados. El 90% de esas páginas son simplemente listas de nombres para que padres indecisos escojan uno que sea original y new wave o algo para sus churumbeles. Si alguien que pertenezca a ese grupo llega aquí casualmente vía Google, le recomiendo que busque nombres quenya. De nada.

De entre todos los nombres, los que más molan son claramente los germánicos, pero suelen tener un problema: relativamente pocos nombres con ese origen suenan normales hoy en día y muchos de los mejores, como Pertarito o Ataúlfo, son un vale canjeable por infinitas palizas en cualquier colegio. Es cierto que estos nombres pierden un poco en sus formas latinizadas, pero ¿a quién no le gustaría fardar de llamarse «Noble Lobo» (Ataúlfo/Adolfo), «Rey del Pueblo» (Teodorico) o «Famoso con la Lanza» (Rogelio)?

Amigo de los Elfos, rey de los lombardos y badass en general

Por supuesto, esto no es del todo así. Estos nombres, aunque tenían un significado claro en la lengua cotidiana, no solían analizarse, así que traducirlos como lo he hecho no es muy correcto. Se componían generalmente de dos elementos convencionales que se combinaban libremente (a menudo repitiendo elementos del nombre del padre: Audwin > Albwin > Albswind) para crear uno de los muchos nombres posibles, pero poco más, de forma que nombres como el nórdico Gunnfriðr, compuesto de gunn, «guerra», y friðr, «paz», existían y a nadie le parecía raro ni pensaba que los padres pretendieran sugerir algo sobre la dualidad del hombre.


Pero, una vez aclarado eso, no hay razón para no traducirlos sin más (siguiendo la conocida como Rule of Cool). Y eso es lo que he hecho: he cogido todos los nombres germánicos de mi lista de amigos en Facebook y los he destripado un poco. La primera conclusión que saco es que conozco a poca gente con nombres germánicos; por favor, solucionad esto de cara a la próxima generación. Otra cosa que hay que decir es que la mayoría de estos nombres entraron en castellano a través de formas latinizadas o francesas de las variantes alemanas, que difieren bastante de las nórdicas e inglesas, pero alguno hay de probable origen gótico. La mayoría de las formas hipotéticas (con asterisco) que doy pretenden ser protogermánicas, lo cual no significa que el nombre fuera común a todos los hablantes de germánico ni mucho menos.

ALICIA - En muchos sitios se dice que es griego, mientras que en otros de los que me fío más se dice que es una variante francesa del nombre alemán Adelaida, o *Aþalahaid- en la forma hipotética más antigua que se me ocurre, de aþal- «noble» y -haid, el mismo sufijo que el inglés -hood. Si es germánico, significa simplemente «Nobleza».

AMELIA - Los diminutivos germánicos solían consistir en usar el primer elemento del nombre con una terminación específica, y Amelia viene a ser el diminutivo de nombres completos como Amalafrida o Amalaberga. Por desgracia, amal- parece significar algo así como «aplicado, diligente», pero de aquí deriva el nombre de la dinastía amala, la más importante entre los ostrogodos, y mola bastante más llamarse «la Parienta de Teodorico el Grande» que «la Empollona», ¿no?

A tu cuarto ahora mismo hasta que termines tus deberes

CARLOS/CARLOTA - La raíz germánica para expresar «hombre libre (opuesto a esclavo)» varía entre *karl- y *kerl- entre unas lenguas y otras por cosas de la apofonía indoeuropea, pero los nombres son de origen franco así que descienden de la primera a través de una forma latinizada (de la variante *kerl- deriva el inglés churl, que ha perdido todo el glamour y significa algo así como «gañán»). Como ser libre implicaba poder ir armado, llegó a tener ciertas connotaciones de «guerrero», de ahí el concepto de húskarl. Carlota es el diminutivo femenino francés. Habría que restaurar la esclavitud legal para que este nombre desarrolle todo su potencial.

ENRIQUE - La forma española del alemán Heinrich o el francés Henri deriva en última instancia de *haimaz, «casa» y *rīkijaz, tanto «rico» como, sobre todo, «el que manda» (que, además de en nombres francos, era muy habitual en nombres góticos: Alarico, Teodorico, etc). Se podría decir que significa «El Puto Amo del Hogar a Quien el Dinero se la Suda», así que es de largo el nombre mejor puesto y más adecuado de toda la lista, o por lo menos eso pensará él.

FRANCISCO - De este no hay mucho que decir, la verdad. Simplemente significa «franco, de la tribu de los francos». Frankisk o algo por el estilo (o sea, etimológicamente la misma palabra que «francés»). Hay varias teorías sobre el origen del nombre de la tribu, ninguna del todo creíble, pero la que más mola es la que dice que tomaron el nombre de las jabalinas que usaban en la guerra. Aunque lo más probable es que fuera al revés.

Jabalina Jabalina

GONZALO - Ah, de este en cambio se puede escribir una buena parrafada. El primer elemento es gunþi-, «guerra» (en antiguo nórdico, gunn, como en Ole Gunnar Solskjær). El segundo... difícil de decir. En otros idiomas existen nombres como Gonsalve o Consalvo y constan formas medievales como Gundisalvus, así que parece que existía un nombre, probablemente gótico, que era *Gunþisalbus. En algunos sitios se dice que salvus, salbus significaría «lucha», otros se sacan de la manga que la -s- pertenece a gunþi-, quedando alb, «elfo», como segundo elemento (teoría que no hay por dónde cogerla). Puede que salvus sea un préstamo del latín o una palabra gótica del mismo origen y que en conjunto signifique «A Salvo en la Guerra; Rambo». En todo caso, las formas ibéricas sin -v- me hacen pensar que a lo mejor el nombre se mezcló con un gótico *Gunþiharjis, «Ejército de Guerra», del que derivan nombres mucho más comunes por ahí como Gunther o el citado Gunnar, o ya puestos a especular sin ningún pudor, que se viera influenciado por un diminutivo gótico *Gunþila. En fin, un caos.

Grande

ALBERTO - Al parecer es una forma simplificada del nombre alemán Adalberto, con el mismo elemento aþal, «noble», que sale en Alicia, más berht, «brillante» (como en bright), así que la forma más primitiva posible sería *Aþalaberhtaz, que significaría «Brillante por su Nobleza». Pero al menos en Inglaterra también existía el nombre Ælfbeorht, con ælf («elfo») en vez de æðel (el equivalente inglés de aþal). Como digo arriba, la forma alemana del primer elemento era alb (como en alemán moderno Alptraum, «pesadilla, sueño élfico»), así que Alberto podría ser una mezcla con un hipotético *Albiberhtaz, «Brillante como un Elfo». ¿Por qué? Porque mola más así.

ROBERTO - Este nombre de singular belleza que confiere un aura especial a quien lo lleva presenta la raíz *hrōþ-, «fama», y el mismo segundo elemento *berhtaz de antes. Al parecer la forma de la raíz alternaba entre tema en -a (*hrōþa-) y tema en -i (*hrōþi-), así que nunca sé con qué variante quedarme. En inglés antiguo existían las dos, pero el nombre parece ser más bien de origen franco o alemán (de otro dialecto alemán deriva la forma Ruperto, para siempre asociado a las calabazas). En todo caso, significa «Brillante por su Fama» y mola tanto que uso su diminutivo en last.fm y otros sitios internetiles.

RODRIGO - A estas alturas ya queda poco que decir, porque se compone de raíces que ya han salido antes: *hrōþ-, «fama», y *rīkijaz, «persona rica y poderosa, el que manda». Posiblemente su forma castellana sea de origen gótico más que franco, por la sonorización de la -k- en -rigo que apuntaría a su introducción bastante temprana en la lengua romance local, pero existía prácticamente en todas las lenguas germánicas. Hasta hubo un Rurik que es poco menos que el fundador medio mitológico de Rusia. Ese sí que era un «Famoso Caudillo», y no el tío jabalina de antes.

Eh, lo siento. Para compensar por esta entrada, Llamas with Hats 4:



domingo, 1 de mayo de 2011

Internet no es sólo porno furry

A veces, no me queda otra que comprarme algo por internet, imagino que como forma de escapismo, para distraerme en la medida de lo posible de mi triste y anodina existencia, o, como se le suele llamar: por capricho. Pero, en ocasiones, la compra responde a una verdadera necesidad y de ella depende absolutamente TODO. Cualquiera de los dos motivos me parece bueno; no me atrevo a decir a cuál de los dos responde esto:

Enda Scahill's Irish Banjo Tutor

He acabado aceptando que no hay profesores de banjo tenor en Madrid, lo cual es un inconveniente bastante serio cuando el único instrumento que has tocado con anterioridad es la flauta dulce. Hasta donde yo sé, no hay bares en los que den conciertos regulares de folk y en los que se pueda observar la técnica y el estilo de otros banjistas; esto no es Dublín. Por lo tanto, no me ha quedado más remedio que aprender a base de oído, videos youtuberos y páginas de internet, descubriendo cada cierto tiempo que estaba haciendo algo mal y cogiendo «vicios» de los que luego es difícil librarse. Resultado: menos progreso del que cabría esperar después de año y medio tocando.

Me puse a buscar métodos de banjo por ahí, y el que más me llamó la atención es el de Enda Scahill, uno de los músicos folk irlandeses jóvenes más destacados, miembro de varios supergrupos y con gran experiencia en la enseñanza.

Por no hablar de su porte y estilo

Su Irish Banjo Tutor es un libro de 76 páginas (más dos CDs) y en un 90% se centra en la importancia de usar bien la mano derecha (izquierda en mi caso): coger bien la púa (la cogía mal; ya es la tercera vez que corrijo esto, porque hay muchas formas de cogerla bien, pero aún más de cogerla mal), apoyar correctamente la mano por detrás del puente (lo hacía mal) y sin tocar apenas el parche (lo tocaba), no mover el pulgar (lo movía), no arquear la muñeca (la arqueaba)... Y lo que parece ser más importante: dirigir y anticipar el movimiento de la púa, nada de darle a la cuerda hacia arriba o hacia abajo según se te antoje, sino seguir siempre un patrón y no perderse ni con los malditos triplets. Resumiendo, que estoy empezando casi de cero otra vez y aprendiendo la técnica más básica. Espero que salga bien, porque encima según el método tengo que pasarme un periodo de «desintoxicación» en el que no puedo tocar nada de lo que tocaba antes para no volver a caer en esos vicios, y va a ser duro, pero valdrá la pena si acabo así:

Paddy Connelly's Stack Of Barley - Nellie Your Favour I'm Afraid I'll Not Gain by Angelina Carberry & Peter Carberry on Grooveshark

Lotto

Cuando sólo andaba en bici tres semanas al año en el pueblo, me apañaba con unos pantalones cortos y cualquier camiseta (aunque de pequeño llevaba este maillot), pero ahora que tengo bici aquí y sobre todo según se acerca el verano necesitaba equipamiento un poco más adecuado: un maillot, cómodo, fresco, ligero y que transpire bien. Es lo suyo. Y ya puestos, ¿qué mejor que ir a lo retro y comprar por internet una réplica del maillot del equipo Lotto de 1994?

Frankie, we hardly knew ya

Es bonito, perfecto para su cometido y hasta hace juego con mi bici. Aunque la gente que ve normal llevar camisetas de equipos de fútbol lo considerará una frikada del quince.

Safe Baby Handling Tips / Safe Baby Pregnancy Tips

Vale, esto sí que fue un capricho sin más. Había visto imágenes en internet sacadas de estos libros y, por supuesto, me había descojonado, por lo que decidí comprármelos por Amazon. Imaginaba que vendrían con muchas imágenes que no había visto, pero en realidad la mayoría, si no todas, se pueden encontrar fácilmente tras 3 segundos en Google. En fin, comprados están. Aunque caros para lo que son, no dejan de ser buenísimos.


Aquí y aquí se pueden ver más ejemplos, para que nadie cometa el error de comprarse los libros como yo.

Y para el porno furry, DeviantArt.

viernes, 21 de enero de 2011

Feliz como una banshee ante la extinción de la patata

Por fin he recuperado mi banjo, que estaba desde el año pasado en el taller para una serie de ajustes. El más importante es que le he cambiado las cuerdas y lo he afinado como un banjo irlandés (GDAE), algo más grave que la afinación estándar, lo que me permite tocar cualquier cosa de gente como The Dubliners, Flogging Molly o Dropkick Murphys sin tener que hacer apaños raros, adaptaciones con tonos ridículamente agudos y conversiones de tablaturas y videos a afinaciones para las que no se diseñaron, todo eso sin perder la posibilidad de tocar nada de lo que ya tocaba antes. Ahora, además de poco competente, soy libre.

¡Libre!

Se suponía que era un banjo para zurdos, pero como los zurdos somos la prole de Satanás, no tenemos alma y habría que exterminarnos a todos mediante instrumentos de tortura como las sillas con paleta, el que lo hizo sólo se preocupó de ponerle las cuerdas al revés, sin cambiar el reposabrazos de sitio, con lo que cuando tocaba esta pieza miraba hacia abajo y no protegía el parche absolutamente nada. Eso también me lo han puesto bien en el taller.

Qué mono él y qué cascado está el parche (=lo blanco)

El lutier me ha explicado que en realidad mi banjo es una puta mierda, el mástil ha habido que reajustarlo, los trastes son unos cabrones, la caja de resonancia es una furcia y el clavijero era tan cutre que al intentar afinarlo se ha partido así sin más, con lo que ha habido que poner otro nuevo (de segunda mano, en realidad). Normal, es lo que tienen los instrumentos acústicos «baratos» para principiantes. El caso es que con todos estos arreglos ha vuelto irreconocible, suena completamente distinto y me encanta. Todavía tengo que memorizar otra vez los acordes y, si puede ser, aprender a tocar en general, pero de aquí a un par de meses nos vemos en el metro.

viernes, 12 de febrero de 2010

Lombardos


Acabo de terminarme un libro sobre historia romana oriental (lo que viene llamándose «Imperio bizantino», de forma no demasiado acertada). Se titula Bizancio y lo ha escrito una tal Judith Herrin. No está mal, pero tiene un párrafo que me ha sentado como el culo:

[...] las fuerzas bárbaras iniciaron su conquista de la región italiana septentrional de Lombardía, pasando así a adquirir la denominación de lombardos.

Arghjhx. Por supuesto que fue al revés: Lombardía se llama así por la tribu germánica. Eso hace que sea un nombre de lo más evocador, como Borgoña (de los burgundios) o, si la teoría fuera cierta, que probablemente no lo sea, Andalucía (de los vándalos). Pero ¿será posible que una señora historiadora de las de publicar libros y pasar el cazo sepa tan poco de un pueblo que tuvo un contacto tan estrecho con Bizancio (su área de especialidad) y sobre todo de un pueblo tan... tan la polla?


Una vez comenté vía tuentil que los lombardos (o longobardos) son mi tribu germánica fetiche, y sospecho que quienes lo leyeron no me tomaron en serio, posiblemente porque la gente normal no suele tener una tribu germánica fetiche (aunque no sé qué tiene que ver la gente normal conmigo). Pero es la pura verdad, como demuestran algunos documentos gráficos antiguos. La razón de esto es muy simple: eran unos cracks.

Hell yeah

Para empezar, dicen sus tradiciones que el nombre se lo puso Odín cuando, al despertarse una mañana y ver a las mujeres de la tribu vestidas de guerreros con el pelo puesto en la cara, le preguntó a su esposa que quiénes eran los tipos esos de las barbas largas (o sea, esos longobardos). Mucho mejor que cualquier tontada sobre unos hermanos abandonados y una loba.

Eran tan notas que, cuando luchaban contra los ostrogodos como aliados de los bizantinos en Italia, el general Narsés tuvo que mandarlos para casa a la primera oportunidad porque eran demasiado desfasados y no controlaban. Y eso en una época en la que lo normal si se te resistía una ciudad era arrasarla por completo.

Y encima tuvieron al rey más puto amo de toda la alta Edad Media: Albwin (más conocido en castellano como Alboino, que mola bastante menos). Un personaje que, hacia 551, siendo un chaval, dirigió a los lombardos en la batalla de Asfeld contra los gépidos en la que mató al príncipe rival, Thurismod, y tuvo los santos cojones de irse inmediatamente a la corte del rey gépido Thurisind a pedirle una espada, ya que la costumbre lombarda exigía que un soberano extranjero le armara antes de que pudiera sentarse a la mesa de su padre, el rey Audwin. No contento con esa muestra de chulería, cuando el príncipe gépido Cunimund comparó a los lombardos con caballos por las vendas con las que se cubrían las piernas, Albwin le dejó todo roto diciéndole que se fuera a Asfeld a preguntarle a su hermano qué tal las coces que daban (**iceburn**). Y así y todo, se volvió a casa con la espada de Thurismod.

Fue coronado rey entre 560 y 565, y al momento se puso a guerrear contra Cunimund porque le caía gordo. Como los bizantinos se metieron por medio, la cosa quedó en nada, pero en 567 se alió con los ávaros y juntos destruyeron el reino gépido. Y, de nuevo, como era así de notas, decidió obligar a la hija de Cunimund, Rosamunda, a casarse con él. Al año siguiente, llegó a un acuerdo con Bayan Khan: los lombardos se iban a Italia y los ávaros se quedaban con sus tierras, pero si las cosas les iban mal se las tenían que devolver. No consta que a nadie se le escapara la risa durante las negociaciones.

Albwin invita a Rosamunda a una copa, pero esta no se quita toda la ropa

Ya en Italia, sólo Pavía opuso una resistencia seria, y de hecho su asedio duró tres años. Demostrando una vez más ser todo un personaje, Albwin juró que cuando entrara en la ciudad mataría a todo el mundo, que ya les valía, retrasarle de esa forma, pero a la hora de la verdad era un sol y se le iba la fuerza por la boca. Dicen que su caballo se negó a cruzar las puertas, y algún aprovechado le dijo que era una señal divina: no podría entrar hasta que no renunciara a su juramento. Así que Albwin, que al menos nominalmente era cristiano, se desdijo, hizo de Pavía su capital, y en paz.

Por desgracia, su sentido del humor no era apreciado por todo el mundo. En 572, celebrando un banquete, tuvo la feliz idea de hacer que le trajeran la copa que se había hecho con el cráneo de Cunimund, la llenó de vino y se la ofreció a su esposa Rosamunda, invitándola a «beber alegremente con su padre». Lo que hoy causaría furor en una película de Tarantino debió suscitar bastantes comentarios de «Tío, te has pasado», y al poco Rosamunda se las arregló para asesinarle, huyendo a la ciudad bizantina de Rávena junto con la hija de Albwin, Albswinda, y dejando a los lombardos hundidos en la mierda para los siguientes once o doce años. Albwin reinó relativamente poco tiempo porque era demasiado guay para este mundo, pero el reino lombardo que él fundó en Italia duró casi doscientos años.

Rosamunda demuestra su poco sentido del humor por medio de un sirviente

Más en serio, hay algo fascinante en la forma en la que la leyenda germánica se mezcla con la historia en la figura de Albwin. Pablo Diácono ya decía en el s. VIII que circulaban canciones sobre él entre lombardos, sajones y bávaros, pero lo que realmente hace que toda esta historia le conmueva a uno es el eco en un poema en inglés antiguo, Widsið:

Swylce ic wæs on Eatule mid Ælfwine, se hæfde moncynnes, mine gefræge, leohteste hond lofes to wyrcenne, heortan unhneaweste hringa gedales, beorhtra beaga, bearn Eadwines
«También estuve con Albwin en Italia, de toda la humanidad el que tenía, por lo que he oído, la mano más rápida para hacer cosas dignas de admiración y el corazón más generoso para repartir anillos y brazaletes brillantes, el hijo de Audwin»

Diossss. Germania. Hitler y los grupillos de viking metal no tienen ni idea de lo que están hablando.

sábado, 5 de enero de 2008

Beowulf

No quiero ser el típico que se ha leído el libro y que cuando sale la película se caga en ella porque lo cambia todo según le dé al director, de verdad que no. Comprendo que el cine es un formato distinto y que hay cosas que no funcionan en un medio audiovisual. Todo eso está muy bien, pero es que hay cambios y cambios, igual que en la vida hay diferencia entre las cosas que no nos acaban de gustar del todo y las patadas en los huevos con botas militares de punta de acero.

Ilustrémoslo con algunos ejemplos. Que Wiglaf sea el compañero de armas y viejo amigo de Beowulf no viene en el poema, en el que es un joven guerrero de su séquito y el único que no sale huyendo y se queda para ayudar al héroe a luchar con el dragón (algo así como un relevo generacional, vaya). Pero como cambio, no está mal y tiene sentido dentro de la historia. Que Hrothgar sea un viejo verde fiestero y orgiástico tampoco viene en el poema, pero bueno, no pasa nada. Pero que Grendel sea una víctima incomprendida de la sociedad, que Beowulf sea un fantasma y un mentiroso de mierda, o que toda la historia gire en torno a quién se tira a quién... Ahí ya me duele. Es coger todo el sistema de valores del original y mutilarlo salvajemente con un hacha oxidada, salpicando de sangre al espectador gracias al 3D. En un momento de la película, Beowulf, ya viejo, reflexiona sobre la llegada del cristianismo a los pueblos germánicos y dice algo así como "el dios de los cristianos ha matado a los héroes". No, Zemeckis, has sido tú. El tío que escribió Beowulf era cristiano y no tuvo ningún problema conceptual con que Grendel fuera un monstruo asesino y el protagonista, un héroe de los de toda la vida.

El caso es que al principio la película me estaba gustando y además creo que me estaba gustando precisamente porque había leído el poema; los que la vieron conmigo no parecieron muy entusiasmados en ningún momento. Con sus defectos y cagaditas (se supone que Islandia ya recibía ese nombre en el s.VI, cuando estaba poblada, imagino, por una civilización de osas polares superinteligentes), captura bastante bien el espíritu del poema: el ambiente en el gran salón, Heorot, poesía incluida (aunque no sea aliterada), los toques de humor, ese tipo de cosas. La pelea entre Beowulf y Grendel está bastante conseguida y es más o menos fiel al original. Casi consiguen que me olvide de los momentos chanantes en los que el protagonista grita "¡Beowulf!" sin motivo aparente, como si fuera un Testimonio. Pero es que entonces aparece Angelina Jolie, supuestamente la madre de Grendel, un monstruo con pezuñas en forma de tacón de aguja; ahí la película ya se va a la mierda sin remisión, y el espectador ya no hace otra cosa que recibir hostias figuradas hasta que encendien las luces.

¿Lo mejor? Unferth no está mal, y aunque algunos han criticado que en la película se convierta al cristianismo, no me parece mala solución para representar de alguna forma el sincretismo del poema, en el que todos los personajes son paganos pero el narrador es cristiano. Además de vez en cuando Grendel y la madre que lo parió hablan en inglés antiguo, aunque con una pronunciación no muy allá. De la parte post-Jolie sólo se salva Finn, más que nada como referencia friki nivel experto. Lo demás, una ñórdiga. Y aunque sabía que esto me iba a doler más que Troya, tenía que verla, por lo mismo que tenía que comentarla aunque ya haga un huevo que la he visto. Que no es que importe, porque todo el mundo sabe que el pasado y la nostalgia son el motor de internet.

PD: del dragón, mejor no hablar.