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sábado, 24 de mayo de 2014

2013

Parece mazo de tarde para publicar esta entrada de los mejores discos de 2013, pero no ha pasado ni un año desde la de 2012, así que en realidad todo ha ido según lo previsto. Nada que ver con que sea un vago.

10. Alkaline Trio - My Shame Is True
9. Sarah Jarosz - Build Me Up from Bones
8. Streetlight Manifesto - The Hands That Thieve
7. Arcade Fire - Reflektor
6. The Joy Formidable - Wolf's Law

5. Joy Kills Sorrow - Wide Awake


Técnicamente, Wide Awake no es un disco sino un EP, pero voy a hacer una excepción porque con 24 minutos ya dura tanto como más de un disco punki y, sobre todo, porque Joy Kills Sorrow son muy buenos. Se formaron ya en 2005, aunque hasta 2008 no se les unió la cantante Emma Beaton, con su voz cálida pero potente con toques soul o qué sé yo y sus pintas poligoneras, con lo que la cosa empezó a ir en serio, y se mueven dentro del bluegrass alternativo tipo Punch Brothers pero mucho más poppie. Antes de este EP habían sacado dos discos, Darkness Sure Becomes This City (2010) y This Unknown Science (2011), con un sonido quizás más tradicional, mientras que aquí le dan un poco más a lo indie, lo que los hace más accesibles para el público general (como muestra, su versión de Such Great Heights de The Postal Service). Mis canciones favoritas son Get Along y Gold in the Deep, en las que la voz de Emma y la mandolina lo parten especialmente, pero sobre todo el tema que abre el EP, Was It You, una canción sentida, pegadiza, enérgica y bastante indie, que representa perfectamente el tipo de grupo del que estamos hablando:


4. Chvrches - The Bones of What You Believe



Supongo que estos escoceses son lo suficientemente famosos como para que no haga falta explayarse con los datos biográficos, así que bastará con decir que son un grupo de pop electrónico y que este es su debut. Un amigo mío se pasó un par de meses poniéndome vídeos de actuaciones suyas y, aunque me gustaban, tampoco me daban ganas de escucharme el disco entero (lo que más llamaba la atención es la timidez e incomodidad que parecía mostrar siempre la cantante Lauren Mayberry). El pop electrónico no es lo mío, así que no me terminaron de entrar hasta que les vi tocar Gun en directo con un mínimo de arreglos y adornos, poniendo así los elementos más básicos de la canción en primer plano, lo que me permitió apreciarla como un temazo popero sin paliativos y poder darle una escucha en condiciones al disco sin que la electrónica me echara para atrás. Y es que resulta que The Bones of What You Believe es un disco muy, muy bueno. Puede que las canciones estrella sean los singles, como The Mother We Share, Lies o la propia Gun, pero Chvrches es mucho más. Tether por ejemplo tiene una segunda mitad apoteósica con los sintetizadores a todo trapo, Night Sky tiene un estribillo perfecto, Lungs te deja con una sonrisa tonta en la cara, By the Throat y You Caught the Light tienen una intensidad especial... De todas formas, mi favorita es la ya mencionada Gun:


3. Los Campesinos! - No Blues


Ah, Los Campesinos!, una constante en este blog y en estas listas. Si su anterior Hello Sadness se quedó en una modesta 9ª plaza en 2011, con No Blues vuelven a un lugar más acorde a su calidad, aunque musicalmente tenga mucho más que ver con su predecesor que con los discos más antiguos como la obra maestra que fue Romance Is Boring (2010). Siguen sonando bastante menos acelerados que en sus años mozos y la producción es más limpia, pero lo que separa a No Blues de Hello Sadness es que el nuevo es más consistente. Las canciones buenas del anterior eran muy buenas, pero había relleno. En este, el nivel medio está a la altura de lo que debe ser un disco de Los Campesinos! y, aunque tal vez falten temazos que atrapen desde la primera escucha (lo más parecido son Avocado, Baby y What Death Leaves Behind), la impresión de conjunto no se resiente por ello. Por si alguien tuviera miedo al ver el título y la portada del disco de que hubieran sacado un disco feliz, la primera línea de As Lucerne/The Low ya deja claro que aquí hay altas dosis de melodrama, como de costumbre: «There is no blues that can sound quite as heartfelt as mine». Especialmente recomendables, además de las ya mencionadas, Glue Me, Let It Spill, For Flotsam o The Time Before Last Time, que juro que empieza como un jig irlandés con sintetizadores, pero mi favorita sigue siendo Avocado, Baby:


2. Frank Turner - Tape Deck Heart


Hasta ahora, Frank Turner (cantautor de los de guitarra acústica, tatuajes y camisa de franela) me gustaba sin más, pero salvo canciones sueltas tampoco me parecía nada del otro mundo. Lo que menos me esperaba era que eso cambiase con un disco de 18 canciones y 70 minutos, un disco denso en el que tiene cabida absolutamente de todo, a pesar de lo cual no se hace largo en ningún momento ni da la sensación de que estemos ante el típico músico con delirios de grandeza que se piensa que todo lo que compone es demasiado bueno como para desecharlo. Tape Deck Heart es una gozada gracias a esa variedad, que va desde las canciones más movidas como la que abre el disco, Recovery, Four Simple Words, Plain Sailing Weather o We Shall Not Overcome, hasta otras muy calmadas y más o menos elementales, como Wherefore Art Thou Gene Simmons? o Tell Tale Signs, pasando por los medio tiempos de todo tipo, como corresponde a un disco con tanto recorrido, tipo The Way I Tend to Be o Polaroid Picture. Hay canciones más folk, otras más rock, alguna con vocación de ser tocada en un estadio de fútbol... En resumen, Frank Turner se exprime al máximo para plasmar toda su musicalidad en un disco que lo define perfectamente. Mi canción favorita es Broken Piano, que la verdad es que no es muy representativa, pero no puedo resistirme a la genialidad en torno a la cual gira la letra:
Around the back, away from the road, behind the bins, beneath your window, I found the hulk, the rusting bulk of a shattered old piano. Someone had torn out some of the keys with cruel care, not thoughtlessly, in such a way that one could only play minor melodies.

1. Lemuria - The Distance Is So Big


El caso de Lemuria es muy parecido al de Los Campesinos!, ya que su anterior Pebble (2011) supuso una pequeña decepción: estaba bien, pero le faltaba consistencia y hasta tenía canciones que no me gustaban. Aunque era un paso adelante en cuestiones de experimentación, me pareció que no terminaban de llegar a buen puerto. The Distance Is So Big, sin embargo, continúa donde lo dejaron con el anterior en el tema estilístico, pero con la diferencia de que las canciones son mucho mejores. Lemuria siempre han hecho un pop punk/indie rock que se aleja de las estructuras facilonas y que busca ritmos que descuadran al oyente, lo que los hace mucho más originales de lo que podría parecer en una primera escucha, pero van «madurando», y este disco es mucho más complejo que su debut (y uno de mis discos favoritos de todos los tiempos), Get Better (2008). Lo que no cambia es la forma en la que se complementan la voz aguda de Sheena Ozzela con la grave de Alex Kerns, un recurso que cada vez explotan más y mejor. Buenos ejemplos de todas esas cuestiones rítmicas y estructurales que mencionaba son Chihuly, Bluffing Statistics, la canción que cierra el disco, Ruby, o una de mis favoritas, Paint the Youth, una de las más lentas. Destacan también otras como Clay Baby, que tiene un final sorprendente y muy bueno, la hipnótica Oahu, Hawaii, o la más Lemuria a lo vieja escuela Dream Eater, pero es que podría mencionar prácticamente todas las canciones del disco. Mi favorita, eso sí, es Brilliant Dancer, una introducción perfecta a este grupo:


Y tal. No entran en la lista cosas como Home de Off With Their Heads, Lousy with Sylvianbriar de of Montreal, el decepcionante Desire Lines de Camera Obscura, el inconsistente Ordinary Silence de Mixtapes o el discazo en directo (y por tanto fuera de concurso) de Los Campesinos!, A Good Night for a Fistfight, y me quedo con las ganas de poner más arriba Wolf's Law de The Joy Formidable, pero es lo que hay. Por mi parte, supongo que vuelvo a dejar esto en barbecho.

sábado, 15 de septiembre de 2012

Hello Happiness!

Llevaba unos cuantos días queriendo escribir esta entrada. Lo suyo habría sido publicarla el viernes 7 de septiembre, pero es lo que tiene traducir: lo mismo estás mucho tiempo sin que te entre nada que te tiras semanas sin poder hacer otra cosa. Por supuesto, la culpa es mía: no es que tuviera que traducir tantas palabras que no tuviera tiempo material para vivir un poco; es que, sin la presión de que el plazo sea para ya, mis horas de trabajo tienden a expandirse hasta el infinito, alternándose con pausas para mirar todo tipo de gilipolleces en internet. Necesito presión externa, o una buena hostia. Ya veremos si por mucho tiempo (espero que no), pero vuelvo a ser libre, así que, con la satisfacción del deber cumplido, ahora sí puedo escribir sobre el concierto de Los Campesinos! del jueves 6.



Y es que este grupo de Cardiff es especial en este blog. Fueron los protagonistas de la primera entrada que escribí, en los últimos días de 2007, a raíz de su primer EP, y siempre que han sacado disco han acabado en mis listas de lo mejor del año (con mención especial para 2010, cuando se llevaron el premio Ungelicisus al mejor LP, del que debería haberles hecho entrega el otro día si fuera real y no algo que me acabo de inventar). El concierto coincidía además con mi último día de libertad, así que no me lo pensé. Habría ido solo, pero conseguí convencer a mi compañera habitual de conciertos y allá que nos fuimos, como buenos monerdos, a la sala Copérnico (los que leáis esto y no seáis mis compañeros habituales de conciertos, pudiendo serlo, es que no moláis tanto como deberíais).

Los teloneros eran los ingleses Dry the River, de los que no sabía absolutamente nada. De hecho, en principio me daba bastante igual perdérmelos porque se estaba muy bien en una terraza al lado de la sala, pero por suerte la cosa empezó tarde y pude ver toda su actuación, que resultó ser de los mejores conciertos en los que he estado y, en realidad, mejor que el de Los Campesinos! que vendría después, aunque yo me lo pasé mejor con la banda principal por cuestión de gustos subjetivos. Con su aspecto esquizofrénico (a la derecha del escenario, el violinista/teclista tenía pinta de ingeniero informático y el guitarrista, de indie hipsteriano estándar, mientras que en la parte izquierda estaban el batería punki-metalero con camiseta de Danzig, el bajista heavy y, liderándolos, el cantante grungie), empezaron a tocar unos cuantos temas de su disco Shallow Bed, muy folk-rock, en general pausados pero con crescendos épicos, que me recordaban a una mezcla entre bastante de Band of Horses y un poco de Mumford & Sons (leyendo por ahí, parece que esa es justo la comparación estándar; y yo que creía tener un oído especial...). Sin duda, lo mejor fue cuando pidieron silencio en la sala para cantar, a tres voces y sin ningún tipo de amplificación, el principio de Weights & Measures, antes de entrar ya a saco con la segunda estrofa mientras el público se venía abajo. El video no hace justicia a lo que fue estar allí, en serio. Muy recomendables.


Enseguida salieron Los Campesinos! a montar el escenario (como siempre en estos casos, el cantante no movió un dedo), un rato después empezaron su concierto con By Your Hand, la canción que abre su último disco, Hello Sadness, y siguieron con uno de sus himnos más movidos, Death to Los Campesinos!, de su debut. Ese fue uno de los puntos fuertes del concierto: lejos de olvidarse de los clásicos, que a fin de cuentas son las canciones que la mayoría del público siempre quiere oír, diseñaron el repertorio más equilibrado que he visto en mucho tiempo, dando prácticamente la misma importancia a sus cuatro discos. Del último, por ejemplo, sólo tocaron cuatro, casualmente las que más me gustan: By Your Hand, Songs About Your Girlfriend, Hello Sadness y Baby I Got the Death Rattle, que fueron intercalando con las antiguas, algunas bastante agresivas, con Gareth pegando sus buenos gritos a la menor oportunidad, como en Ways to Make It Through the Wall, Romance Is Boring o el final de Knee Deep at ATP, y otras como We Are Beautiful, We Are Doomed o Straight in at 101, muy características de su sonido y sobre todo de la forma de cantar de Gareth cuando se pone en modo escupir letras. Sigue sin convencerme la versión más lenta de Letters from Me to Charlotte que tocan en directo, mientras que la emotiva The Sea Is a Good Place to Think of the Future fue de lo mejor de la noche.


Una cosa en la que parece que todo el mundo está de acuerdo es que Los Campesinos!, con la excepción de su cantante, no parecieron echarle muchas ganas al asunto. Gareth se movía, bailaba, interactuaba con el público e incluso se bajó del escenario como está mandado, pero los demás no parecían demasiado involucrados. Por suerte, con You! Me! Dancing! se vinieron bastante arriba, lo mismo que con la última canción, Sweet Dreams, Sweet Cheeks, en la que llamaron a Dry the River al escenario para que corearan el final con ellos, y en momentos como ese sí se vio a la banda pasárselo bien. A mí, francamente, esa pasividad me dio bastante igual y disfruté como un enano con uno de mis grupos favoritos, su melodrama y sus punteos de guitarra típicos, pero lo más probable es que, para la mayoría de los asistentes, fuera un concierto correcto sin más. En todo caso, no creo que nadie pueda reprocharles nada en el aspecto musical. Yo de todas formas soy raro, porque me gusta recrearme simplemente viendo cómo tocan sus instrumentos (lástima que a la bajista Ellen casi no se la viera desde mi posición) y con eso me vale, pero habría que preguntarle al resto del público por qué se movieron tan poco con Death to Los Campesinos! y por qué sólo se les pasó la ranciedad con You! Me! Dancing!, la canción más típica, como si fueran todos fans ocasionales, o como si necesitaran un glockenspiel para que les fluyera la sangre. A lo mejor es que habían ido todos por ver a Dry the River, no sé.

A pesar de la relativa pasividad, la verdad es que luego estuvieron muy majos hablando con el público, sacándose fotos y vendiendo camisetas, tarea de la que se encargaron el batería Jason y la teclista/cantante Kim, cuya adorabilidad en las distancias cortas es difícil de expresar con palabras (y eso que, en los videos, ni fu ni fa). En resumen, que nos fuimos contentos y con nuestras necesidades fetichistas bien cubiertas y, al menos yo, con ganas de saber más de ellos.

sábado, 8 de enero de 2011

2010

Ha llegado el momento de tratar de imponer mis opiniones subjetivas a todo aquel insensato que lea estas líneas. He aquí mi lista de los mejores discos de 2010, sin contar los que descubriré en las próximas dos semanas y que me harán arrepentirme de esta clasificación casi inmediatamente:

10. Paul Baribeau - Unbearable
9. Sundowner - We Chase the Waves

8. Off With Their Heads - In Desolation
7. Band of Horses - Infinite Arms



6. The Gaslight Anthem - American Slang


El tercer disco de The Gaslight Anthem sigue los pasos del anterior The '59 Sound. De hecho, es bastante parecido. La cosa todavía no se amuerma gracias a una profundización en lo bluesero en algunas canciones y a que aún les dura el impulso creativo, pero queda la sensación de que se juegan mucho con el próximo disco, en el que tendrán que dar un paso adelante. A pesar de esto, tomado por sí mismo American Slang es un señor discazo. Esta vez se han cortado con la reverberación en las voces y el resultado es de agradecer, y además los arreglos de guitarra siguen mejorando disco a disco. Se anunciaban novedades en el aspecto lírico, pero aparte de que no mencionan a ninguna Maria tampoco veo la diferencia. Sin embargo, no quiero que parezca una crítica negativa por lo de «más de lo mismo»: The Gaslight Anthem no saben escribir malas canciones y American Slang es muy, muy bueno. Para muestra, la canción homónima, The Queen of Lower Chelsea, The Spirit of Jazz o la mejor de todas, Bring It On:
Bring It On by The Gaslight Anthem on Grooveshark


5. None More Black - Icons

Me parece que si hubiera esperado unos días más para escribir esto, Icons podría haber acabado algún puesto más arriba, pero Jason Shevchuk tendrá que perdonarme. Este hombre es uno de los personajes con más talento del punk rock, cantante, fundador y alma de Kid Dynamite, None More Black y mis favoritos, los efímeros LaGrecia. Icons es el tercer disco de None More Black y de largo el que mejor me ha entrado: punk guitarrero, sucio y pegadizo, con mucha melodía y medios tiempos, más la inconfundible voz de Jason con su toque cazalloso y agudo. Y, además, riffs de guitarra ligerísimamente metaleros, en la mejor tradición del punk de principios de los 90. Mis favoritas son las más suaves Backpedal y Here Comes Devereux, junto a las más guitarreras y agresivas Iron Mouth Act y Sinatra After Dark, una delicia rockera en cuyo estribillo y outro la guitarra y el bajo lo parten:
Sinatra After Dark by None More Black on Grooveshark


4. Fake Problems - Real Ghosts Caught on Tape

Este no cuenta porque ya hice la crítica en su momento. El lector atento observará que por eso empiezo el top 5 con el número 6.


3. Arcade Fire - The Suburbs


A muchos modernos les sonará a sacrilegio, pero es posible que The Suburbs me guste más que Funeral. No estoy seguro de ello, pero ya es un dato. En general, este disco es menos grandilocuente que los anteriores, con un sonido algo más sencillo y menos épico, aunque en un álbum de 16 canciones y más de una hora hay tiempo para todo. Ejemplos de esa sencillez (siempre relativa, que esto sigue siendo Arcade Fire) son Modern Man, Wasted Hours o la canción que abre y da nombre al disco, mientras que otras como Rococo o Empty Room pueden recordar más al anterior Neon Bible. En todo caso, lo mejor está en la segunda mitad de The Suburbs, la parte que se va descubriendo poco a poco en sucesivas escuchas (es un disco muy denso, obviamente) y en la que abundan las joyas más lentas y elaboradas, como Suburban War, Deep Blue o We Used to Wait, complementadas por otros temas más cañeros como Month of May (hay relativamente poco de esa variante de Arcade Fire en este disco; también está Ready to Start) y rematadas por la cosa más pop e inmediatamente adorable que te puedas echar a la cara: Sprawl II (Mountains Beyond Mountains)
Sprawl II (Mountains Beyond Mountains) by Arcade Fire on Grooveshark

2. Punch Brothers - Antifogmatic
Chris Thile publicó su primer disco en solitario, Leading Off, a los 13 años. La mayoría de las canciones las compuso él, alguna cuando tenía 8 nada más. Estamos hablando, sencillamente, de un puto genio. Su actual proyecto, Punch Brothers, son un grupo de bluegrass con toques de música clásica moderna o algo así (son bastante difíciles de definir sin recurrir a atrocidades como «newgrass») y Antifogmatic es su segundo disco. Junto a canciones muy accesibles como Rye Whiskey y Next to the Trash encontramos auténticas demostraciones de virtuosismo con estructuras complicadas y largas partes instrumentales en temas como The Woman and the Bell o Me and Us, lo que hace que sea un disco para descubrir con tiempo y prestándole mucha atención. Aunque Chris Thile es el líder natural del grupo, vocalista y mandolinista, para mí la estrella es Noam Pikelny y su banjo. Imprescindible hacerse con la edición deluxe, que trae 5 temas extra, cuatro de ellos instrumentales, entre ellos una de mis favoritas del grupo: Two Hearted. Pongo aquí Next to the Trash por aquello de la accesibilidad:
Next to the Trash by Punch Brothers on Grooveshark


1. Los Campesinos! - Romance Is Boring

Al principio este disco no me convenció. Se supone que Los Campesinos! molan porque son to' poppies y twee, ¿no? Pero entonces, ¿dónde ha quedado lo twee en Romance Is Boring? Ya el anterior We Are Beautiful, We Are Doomed se alejaba bastante de la fórmula original y en él comenzaban a sonar un poco más oscuros, pero en este disco se deshacen casi completamente del azúcar y lo sustituyen por aún más melodrama, ingrediente del que en todo caso nunca han ido escasos. El resultado es un disco perturbador, complejo y, seguramente, superior a cualquier cosa que hayan hecho antes, hasta el punto de que apenas puedo ponerme sus dos primeros discos, que me encantan, porque ahora me suenan simples, planos e inmaduros en comparación con este. Además es el último en el que canta Aleksandra, así que muy bien podría pasar que estemos hablando del disco culminante de Los Campesinos! (esperemos que no). Empieza de forma espectacular con In Medias Res, un tema bastante experimental que termina con unos últimos 2 minutos épicos mientras Gareth canta «If you were given the option of dying painlessly in peace at 45, but with a lover at your side after a full and happy life, is this something that would interest you? Would you interest you at all?». A partir de ahí, temazos como Romance Is Boring, We've Got Your Back, Who Fell Asleep In o la apoteósica traca final, las canciones 11 a 14, incluyendo mi favorita, A Heat Rash in the Perfect Shape of the Show Me State, or, Letters from Me to Charlotte:
A Heat Rash In The Shape Of The Show Me State Or, Letters From Me To Charlotte by Los Campesinos! on Grooveshark



En el apartado de menciones especiales, Live at the Burton Cummings Theatre de The Weakerthans, fuera de concurso por ser un disco en directo (y posiblemente el mejor que he oído); Maps de Mixtapes, descubrimiento de última hora pero excesivamente corto; LP2 de Los Punsetes, que tiene canciones muy buenas pero le falta algo de consistencia; y White Crosses de Against Me!, que aunque no se acerca ni de lejos a tener la calidad necesaria para entrar en el top 10 por lo menos se deja escuchar y no es un mojón como el anterior New Wave. Parece que 2011 empieza fuerte con el nuevo de Lemuria, así que la cosa promete.

miércoles, 31 de diciembre de 2008

2008

Cuando uno se mete en internet descubre que tan tradicional o más que el turrón y los polvorones por estas fechas son las listas con lo mejor del año, y como el subtítulo de Ungelicisus sigue diciendo Musik kann auch die Welt verändern! («¡La música también puede cambiar el mundo!») incluso después de la remodelación y de meter el logo nuevo, pues eso.

Mis discos favoritos de 2008

5. Grand Archives - The Grand ArchivesCarissa's Wierd, el grupo de pop más bonito y triste del mundo y a los que dedicaré una entrada en su momento, se separaron en 2003 y sus componentes se buscaron la vida. Su cantante, Matt Brooke, fue uno de los fundadores de Band of Horses, pero después del primer disco decidió irse para empezar otro proyecto, Grand Archives. Con ese historial, estaba claro que este grupo iba a valer la pena, y mucho. Musicalmente, están a medio camino entre los dos grupos anteriores; más cerca de los caballos, pero son bastante menos rockeros y algo setenteros. Aparte de Matt, otros tres miembros del grupo cantan y hacen coros, de forma que el aspecto vocal es de lo que más destaca. Todavía no tienen la personalidad ni las letras enfermizas de Carissa's Wierd, pero no van por mal camino y de momento se han sacado un pedazo de debut con una primera canción de las que impresionan, Torn Blue Foam Couch:
Torn Blue Foam Couch by Grand Archives on Grooveshark


4. Dillinger Four - C I V I L W A R

Habían pasado seis años desde su anterior disco, que además no me pareció nada del otro mundo (tirando a malillo, incluso), así que no esperaba gran cosa. De todas formas, como se montó no poco revuelo alrededor de este disco debido a su filtración en internet por culpa de no sé qué crítico de no sé qué revista y al tratamiento del tema por parte del dibujante Mitch Clem (que es un tío muy grande), me decidí a darle una oportunidad. Resulta que, sin dejar de sonar a Dillinger Four, es un discazo, con melodías muy buenas y pegadizas, poperas a ratos, estructuras muy variadas dentro de cada canción, mucho estribillo y puente desacelerado y de los de corear en directo y un sonido muy claro que hace que ya no me parezcan un grupo de coña. La mayoría de los temas (y, por lo general, los mejores, como "Contemplate This on the Tree of Woe.") los canta el guitarrista Erik Funk, que tiene una voz ligeramente aguda y rasgada que queda muy bien, pero mi canción favorita, Parishiltonisametaphor, con sus acordes de guitarra ridículamente pegadizos del final, la canta el bajista Patrick Costello:
parishiltonisametaphor by Dillinger Four on Grooveshark


3. Los Campesinos! - Hold On Now, Youngster... / We Are Beautiful, We Are Doomed



En febrero sacaron su primer disco, Hold On Now, Youngster..., más que suficiente para convertirlos en el gran descubrimiento pop del 2008, pero es que en octubre sacaron su segundo disco, We Are Beautiful, We Are Doomed. Dos discos en ocho meses. Cualquiera pensaría que se les va la pinza, o que han sacado cualquier mierda para que venza el contrato con la discográfica, pero es que resulta que si Hold On Now, Youngster... era bueno, We Are Beautiful, We Are Doomed está por lo menos al mismo nivel. El primero es más feliz y más twee, se te queda más tras una primera escucha, es más simple e inocente; el segundo está más trabajado, es incluso oscuro en algunas partes, es menos instantáneo pero mejora con el tiempo, y si en el primero cantaban aquello de «The trails on your skin spoke more to me than the reams and reams of half-finished novels you'd leave lying around all over the place and every quotation that dribbled from your mouth like a final, fatal Livejournal entry. I know. I am wrong. I am sorry», en el segundo no se quedan atrás con «You worry a million rain drops will die with their last memory of you and I in a soft-porn version of the end of the world». Son complementarios y es imposible decantarse por uno.
You'll Need Those Fingers for Crossing by Los Campesinos! on Grooveshark


2. The Gaslight Anthem - The '59 Sound

Otro ejemplo de grupo al que las canciones les llegan con tanta facilidad y les queman tanto que al parecer tienen prisa por sacar discos y demás. A mediados del año pasado lanzaron su debut, Sink or Swim, a principios de este año publicaron un EP, Señor and the Queen, y en agosto ya sacaron su segundo disco, The '59 Sound, en el que las influencias blueseras y clásicas que asomaban en sus trabajos anteriores se les desparraman por las orejas, inundando todas las canciones con mucha melancolía y años 50, noches de verano, lunas, fiestas, coches, desiertos, norias, radios y demás, y rebajando bastante el toque punk del primer disco, tanto que ahora hasta me los comparan con The Killers, lo que viene a demostrar que estamos ante un grupo que puede gustar a públicos muy diversos y que está destinado a petarlo de aquí a no mucho, sobre todo gracias a la voz de Brian Fallon. A mí me gustó más Sink or Swim, este lo veo algo menos variado y no me acaba de convencer el sonido, pero a pesar de esas imperfecciones se lleva el segundo puesto de calle, porque la mayoría de los temas tienen algo, algún detalle memorable, algún cambio en la batería o algún juego entre las guitarras que por sí solos hacen que la canción sea enorme, aunque ninguna tan enorme como Miles Davis & the Cool:
Miles Davis & the Cool by The Gaslight Anthem on Grooveshark


1. Lemuria - Get Better

Lemuria son un grupo de powerpop formado en 2004 y que, tras publicar multitud de EPs, splits y demás vio editado su primer disco, Get Better, a principios de este año. Y menudo disco. Así, de entrada, las primeras seis canciones son perfectas, demostrando todas las facetas de su sonido y sus influencias, muy indie por aquí, muy punk pop por allá, una auténtica delicia, vamos. La segunda mitad del disco baja un poquito pero también tiene otras tres o cuatro joyas. Y todo esto, en apenas 28 minutos. La voz de la cantante principal, Sheena Ozzella, se complementa perfectamente con la del batería Alex Kerns, con su estilo grave y monótono, y les queda todo muy curioso y ligeramente triste, aunque gracias a esos acordes powerpop también tienen momentos y canciones de levantar el ánimo, al menos mientras no se preste atención a las letras (y casi mejor no prestársela, porque hay que reconocer tampoco son muy allá, pero cumplen y transmiten una sensación de sencillez, de fragilidad y de inseguridad bastante adorable). Un rasgo característico de su sonido y que también se plasma en Get Better es que les encanta meter ritmos sincopados e inesperados y que encima les quedan bien, por lo que suena todo muy fresco y original para un grupo que se supone «de cuatro acordes». El problema es que no sé qué canción subir como muestra, porque ya digo que tengo al menos 8 favoritas ahora mismo, así que subo la que abre el disco, Pants, y asunto resuelto:
Pants by Lemuria on Grooveshark

El disco entero lo subí tiempo ha aquí y parece que todavía está. Obligatorio escucharlo.

Menciones especiales para Narrow Stairs de Death Cab for Cutie, que me gusta mucho pero que esperaba que fuera más innovador; LP de Los Punsetes, que tiene unas cuantas canciones épicas, muchas buenas y un par que no me gustan; I Love Your Glasses de Russian Red, que es mucho más que Cigarettes (aunque vale, esa fue también mi primera canción favorita del disco); Off the Leash de The Real McKenzies, igual más que nada por haberlos visto en directo; y From the Bottom de Off With Their Heads, que aunque es un poco irregular apunta maneras para el futuro. Með suð í eyrum við spilum endalaust de Sigur Rós queda fuera de concurso porque no lo he escuchado las suficientes veces todavía, pero por lo que he visto de momento podría estar en la lista perfectamente.

Sed buenos y escuchad buena música.
¡Feliz 2009!

viernes, 28 de diciembre de 2007

Oh! Los Campesinos! Exclamación!

Es lo que tiene el pop. Un buen día allá por 1995 ves a Blur por la tele y para cuando te quieres dar cuenta estás escuchando a Belle & Sebastian. Infalible. Ya puedes ser fanático del brutal death metal cruce con grindcore e influencias del goregrind, que al final acabarás cayendo en las garras del pop. Y cuanto más popero, feliz y azucarado, mejor.

Viene esto a cuento de Los Campesinos!, un septeto galés de indie pop que tiene toda la pinta de convertirse en el próximo fenómeno musical vía Myspace y YouTube. Llevan un rollito así un poco absurdo, empezando por su nombre, siguiendo por los nombres artísticos de los miembros del grupo (desde Aleksandra Campesinos! hasta Tom Campesinos!) y por los títulos de las canciones (como You! Me! Dancing!). Vamos, todo muy twee. No podía faltar la instrumentación rara, que luego además queda muy bien en los videos. De momento han despertado mucha expectación con un par de singles y EPs, y está previsto que saquen su primer disco en febrero. Habrá que ver si consiguen sonar igual de originales y frescos que en sus EPs en un disco completo, pero desde luego tienen muy buena pinta.

Podría intentar describir su música o decir a qué grupos se parecen, pero de verdad que no me sale, así que prefiero poner el video de We Throw Parties, You Throw Knives que además es bastante curioso:



PD: Iba a añadir más cosas y exclamaciones al título, pero corría el riesgo de que pareciera una canción de Sufjan Stevens.