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sábado, 6 de agosto de 2011

Astérix y la entrada de relleno

Este es Astérix, que posee una fuerza sobrehumana gracias a una poción mágica:


Y así es como la serie debería haber acabado después de dos o tres páginas:

(Tal y como queda claro en Los laureles del César)

Publicar esta mierda abyecta me permitirá centrarme en limpiar mi moribundo ordenador, formatear y, tal vez, cambiar alguna pieza más aparte de las que ya han caído. Sin presión.

lunes, 16 de agosto de 2010

Nedroid Picture Diary

Una de las pocas ventajas de estar hecho un puto ermitaño es que te deja bastante tiempo para descubrir estupideces varias. El último ejemplo es Nedroid Picture Diary, un webcómic creado por Anthony Clark (que también se encarga de colorear The Adventures of Dr. McNinja).

Lo que empezó como un cómic absurdo de tiras independientes sin personajes reconocibles se convirtió pronto en las aventuras de Beartato y Reginald; eso sí, igual de absurdas que antes. Como muestra:


La mayor parte de las veces no hay continuidad entre las tiras, pero hay excepciones, y de hecho las mejores suelen ser las que hacen chistes distintos partiendo de la misma premisa, complementándose unas a otras, como en las tres que componen la serie I Just Don't Understand It o en esta otra que no sé cómo llamar.

Me encanta el estilo, sencillo y aparentemente descuidado pero claro y preciso, casi siempre en blanco y negro o en tonos azules, pero sobre todo me encanta cómo dibuja a Reginald, con el pico siempre abierto y una eterna expresión estupefacta en el rostro que haría que me partiera aunque el cómic fuera sólo él desde diferentes ángulos sin decir nada. Claro que es que a mí estas absurdeces en general me gustan más de lo que deberían.

jueves, 24 de diciembre de 2009

Spamusement!


El concepto de Spamusement! es genial: dibujos mal hechos inspirados por el asunto de correos de spam reales. Su creador, Steven Frank, empezó con este webcómic en 2004 y estuvo en ello un par de años, hasta que se cansó, y ahora Spamusement! está muerto (sigue habiendo actividad en los foros, pero ya no es lo mismo). Y es una pena, porque algunos de estos dibujos son brillantes, en su infinita absurdez. Las expectativas al leer el título de cada tira y del correo no deseado quedan destrozadas de las formas más ridículas (normalmente los títulos son de correos que venden porno, contactos, medicinas fraudulentas o seguros no muy fiables). Y los dibujos son tan cutres y encantadores...

My penis hurts after a big session


We have located several horny women in your area!


It's not a joke




Are your doctors too far away


Pues a mí me hacen gracia, qué pasa.

jueves, 14 de mayo de 2009

Hark!


hark
PhoneticPhoneticPhoneticPhoneticPhoneticPhonetic Phonetic PhoneticPhoneticPhoneticPhoneticPhoneticPhoneticPhonetic
verb [I] (ALSO hearken) OLD USE
used to tell someone to listen

vagrant PhoneticPhoneticPhoneticPhoneticPhoneticPhoneticPhoneticPhoneticPhoneticPhoneticPhoneticPhonetic
noun [C] FORMAL OR LEGAL
a person who is poor and does not have a home or job; a tramp
Ha quedado claro, ¿no? Hark! A vagrant es una expresión deliciosamente arcaica que da nombre a un cómic creado por Kate Beaton, dibujante canadiense licenciada en Historia. Y sí, en efecto, es un cómic brillante, delirante, absurdo e inteligente sobre Historia (aunque también toca cualquier tema que se le antoje en un momento dado). Lo descubrí por un enlace que puso Zach Weiner, el creador de Saturday Morning Breakfast Cereal (recomendado también), y a los dos segundos ya lo tenía en la pestaña de favoritos.

A Kate Beaton le encanta sobre todo el s. XVIII y principios del XIX, y se nota. Muchos de los cómics están ambientados en la época colonial y la verdad es que buena parte de ellos escapan a mis conocimientos, pero un cómic que contiene tiras como estas ya es grande, sean como sean las demás:


Tiene muchas tiras que no son de historia, gilipolleces creadas con MSPaint, idas de olla en general, y una cierta fijación por Jane Austen. Todo ello, naturalmente, le hace ganar todavía más puntos.

Y además es canadiense. Será casualidad.

sábado, 10 de enero de 2009

Garfield no tiene gracia

Es un hecho reconocido ya por los primeros científicos que se echaron a los ojos esta tira «cómica» creada por Jim Davis en 1978. Vale, Garfield es un vago, Jon es un triste y Odie es gilipollas, no hace falta que nos lo recuerden en todas las tiras durante 30 años ni que hagan dos de las películas más abyectas de la historia del cine con los mismos elementos más una elevada capacidad de generar vergüenza ajena condensada en el personaje principal. O, si lo hacen, que sea gracioso. Podrían consultar a Mitch Clem:

Por esta razón, en los últimos años se han probado diferentes soluciones al problema de la falta de gracia de Garfield, con resultados tan espectaculares que se ha propuesto una hipótesis: cualquier modificación de Garfield es mejor que el original.

Para empezar, tenemos Arbuckle, una página web a la que cualquiera puede enviar su reinterpretación de una tira de Garfield en la que haya eliminado los bocadillos del protagonista, que se convierte así en un gato normal. De esta forma:
Garfield pasa de ser un cómic sobre un felino corpulento y con mucho morro a ser una poderosa mirada a un hombre solitario, patético y psicótico que habla con sus mascotas (...). Esta es su historia.
Lo que pasa es que en Arbuckle la gente redibuja las tiras y de algún modo pierden impacto, no demuestran toda la fuerza de la teoría porque están demasiado alejadas de sus modelos. Por eso, ha habido gente que se ha dedicado a llevar a cabo la idea de Arbuckle en las tiras originales, con resultados mucho mejores, hasta el punto de que es difícil imaginarse una versión en la que Garfield diga algo sin estropear la tira. Demuestran además que Jon es un tío muy, muy deprimente (conviene recordar que, en teoría, él no sabe lo que Garfield piensa en las tiras «de verdad», así que en realidad este experimento consiste en mostrar el auténtico mundo de Jon Arbuckle):

Por otro lado, tenemos una solución más radical: ¿qué pasa si eliminamos al gato completamente? Entonces tenemos Garfield Minus Garfield, dedicado a explorar la angustia existencial de Jon en su lucha diaria contra la depresión. Conmovedor y profundo. La gravedad de la situación del protagonista no queda diluida en los pésimos comentarios pseudoingeniosos de ninguna mascota:

A partir de aquí ya el asunto se nos va de las manos. Si cualquier modificación de Garfield es mejor que el original, ¿por qué no combinar tres viñetas cualquiera de forma aleatoria y ver qué sale? Esa es la base de Garfield Randomizer, que sobrevive en varias páginas de internet (por ejemplo, aquí) pero que el creador tuvo que retirar por la amenaza de que le metieran una demanda. Los resultados suelen ser desconcertantes, en ocasiones graciosos, rara vez peores que el original:
Pero si eso nos parece poco rebuscado, ¿por qué no ir más allá? ¿Mejora Garfield si se sustituye a Jon por Conan? Alguien en internet cree que sí:

Esto no sé cómo explicarlo, ni voy a intentarlo:

Pero está claro que algo tiene que ver con esto:

Por supuesto, nada de esto es demasiado nuevo, pero no viene mal tener las variantes principales del tema Garfield 2.0 reunidas en un mismo sitio, para los despistados, o para los que todavía creyeran que el gato ese es gracioso de por sí. Queda suficientemente demostrado que no, y la hipótesis inicial se eleva al grado de ley científica.