lunes 30 de noviembre de 2009

Morans!


Venía yo con intención de meterme con EE.UU. y con la política en ese país que a pesar de todo me fascina. Y es que desde la elección de Obama como presidente, la cosa está interesantísima y de lo más divertida: que si realmente no nació en Hawaii ni es ciudadano americano, que si es una especie de ninja musulmán infiltrado para destruir el país, que si es un socialista y un comunista de mierda... Lo triste es que hay una proporción bastante importante de gente que se cree esas cosas, que además aparecen día sí día también en la Fox (que tiene un poquito más de alcance que Libertad Digital). Ay, pobrecicos republicanos, cómo acumulan comida en conserva y munición (que no armas; armas ya tenían) dicen que «por si acaso». Y cómo les toman el pelo los liberales hijos de Satanás. Organizan unas protestas anti-Obama a nivel nacional, las llaman Tea Parties como un eco del Motín del Té de 1773 (uno de los incidentes más famosos del camino a la Guerra de la Independencia estadounidense), y los periodistas se mofan de ellos, apodándolos teabaggers por aquello de... errmm... pues eso, y descojonándose cuando los inocentes manifestantes les siguen el rollo sin saber de qué iba el mote.

Imagen icónica del anti-Obama medio

Iba yo a decir todo eso, y a recomendar el glorioso blog Morons With Signs, pero he aquí que ha ocurrido algo que me ha hecho ver las cosas de forma distinta. Tengo que explicar que esto se debe a una mala pero inevitable costumbre que tengo en el trabajo y que consiste en leer todas las chorradas que puedo mientras no contribuyan en nada a la tarea con la que esté en ese momento (que a pesar de todo cumplo con rapidez, ¿eh?). Dado que el Firefox me venía con RSS de serie para leer el 20minutos, ahí que voy yo todos los días cuando veo un titular medio interesante. Vale, no me juzguéis; sé perfectamente hasta qué altas cotas de calidad periodística puede llegar ese periódico, pero es que me aburro y no hago descansos para fumar. Lo que pasa es que debajo de las noticias vienen los comentarios de los lectores. Según mi experiencia, los que comentan en estas cosas no suelen ser precisamente la élite intelectual del país, así que hay un elemento de interés mórbido en leer lo que tienen que decir sobre cualquier tema político. Ejercen una extraña fascinación. Son como una ventana a otro mundo, infinitamente más oscuro; como tomarse un café con el Jonathan y la Yessi. A veces entro en noticias que se ve que van a ser polémicas, ya en plan masoca. Pero para lo de hoy no estaba preparado.

La noticia es que los suizos han votado en un referéndum que se prohiba en la Constitución construir minaretes en las mezquitas. Los impulsores de la iniciativa dicen que los minaretes no tienen nada que ver con la religión, que son «símbolos de dominio», que los musulmanes nos van a echar, etc etc. Todo eso a pesar de que en toda Suiza sólo hay cuatro minaretes (literalmente), pero bueno, eso son detalles sin importancia. Una vez leída la noticia, empecé a leer los comentarios con cierto desasosiego, pero confiado; esperaba comentarios tipo «A VER SI APRENDEMOS DE LOS SUIZOS», «NOS INVADEN LOS MOROS» y «LA CULPA ES DE ZPARO» (las mayúsculas son imprescindibles), pero fue mucho peor. Exactamente como si el tío del Get a brain! Morans fuese del mismo Pozuelo:

VIVA SUIZA

ABAJO EL ISLAM



no quiero ir con gurka toda mi vida, y negro QUE EXPANTO
(comentario nº66)
¿¿¿???
¿Qué cojones es un gurka?
¿Te refieres a los famosos soldados nepalíes del ejército británico? ¡Qué expanto!

Like a boss

EN ESPAÑA TAMBIÉN ES POSIBLE, CON DN.
(comentario nº 28)

Tócate los cojones Mari Loles...

martes 17 de noviembre de 2009

Apuntes musicales


I.
E.E. Cummings (1894-1962) era un poeta perroverde caracterizado por hacer lo que le daba la gana con la lengua inglesa, saltarse todas las convenciones ortotipográficas y en resumen ser un puto crack. Tan peculiar y chocante era su estilo que hay quien dice que los únicos que han continuado su legado son los que comentan en YouTube. El caso es que yo sólo conozco uno de sus poemas (aunque pretendo corregir esto): I Sing of Olaf Glad and Big. Muy fuerte, muy antigubernamental, muy antibélico, muy digno, muy épico. Pongo mi parte favorita para ilustrarlo, pero lo suyo es leerlo entero:

while kindred intellects evoke
allegiance per blunt instruments--
Olaf(being to all intents
a corpse and wanting any rag
upon what God unto him gave)
responds,without getting annoyed
"I will not kiss your fucking flag"

Nótese el bizarrismo de la sintaxis y la puntuación extraña.

El caso es que Bread & Roses, uno de mis grupos favoritos del momento, hace tiempo pusieron música a este poema (y a otros) y han grabado varias versiones. Dejo aquí la que probablemente sea la última, recogida en su disco Songbooks of the War, un disco de folk sobre la Gran Guerra (o sea, pensado específicamente para mí):




II.
Joder, qué buena es Brenna Sahatjian. La mencioné de pasada en una de las primeras entradas que escribí, cuando acababa de conocerla, pero desde entonces se ha convertido probablemente en mi artista (femenina) favorita. Hace poco tuve una interesantísima conversación con un apasionado de la música de los 60 que decía que lo especial de la música de esa década en Gran Bretaña fue la continua búsqueda de la innovación; mientras que la mayoría de los grupos de hoy se dedican a tocar acordes sin más, los músicos de los 60 sabían que lo fundamental siempre es la melodía y la variación, y para conseguirlas basaban su técnica en el fingerpicking. Gran palabra. El amigo en cuestión señalaba a Brenna como una continuadora de ese espíritu sesentero, y aunque como amante del punk de tres acordes encuentro muchas objeciones a su teoría, en lo que concierne a esta guitarrista estoy completamente de acuerdo. Es una jefa. Precioso el estribillo de esta canción, en el que canta: and I saw the young tree branches like emaciated arms / stretching towards the sky in desperate worship of the sun.




III.
Acabo de tener una regresión temporal muy importante: muchos eones después, he vuelto a escuchar a Dinamita pa los pollos. Durante largos años los había borrado de mi cabeza, a pesar de haber escuchado Pandilleros esporádicamente en algún garito de renombre de la noche alcorconera (¿nense? ¿niana?). Pero hubo un tiempo, de cani muy muy cani (cuando «cani» significaba otra cosa, no se me revolucionen), en el que Billy Joe fue mi canción favorita y la cantaba a todas horas. Todo esto, muchísimo antes de que estuviera preparado para The Pogues o para todas las movidas pseudo-country y pseudo-folk que me meto en vena hoy en día (hagamos un aparte: diosss, me encanta mi banjo); de hecho, mucho antes de que empezara a escuchar música. ¿Predestinación? ¿Casualidad? Después de todo, también con las lenguas me pasó lo mismo: de pequeño dibujaba historias en las que la gente tenía sus propios idiomas, que yo mismo diseñaba, para años después decidir que el latín era una mierda y, al siguiente curso, tirar por letras mixtas y hacerme más que fan del mismo latín. Rarezas.


domingo 30 de agosto de 2009

Madeline


La gente no se molesta en descubrir música nueva. Si, hablando hipotéticamente, una chica triunfa con talento y guitarra acústica y se pone más o menos de moda, todo dios la escuchará y dirá que es genial, pero en la mayoría de los casos no se preocuparán de profundizar en su música, investigar un poco dentro del estilo, descubrir artistas parecidos aunque menos conocidos, no se vaya a creer alguien que lo que les gusta es la música en sí. El resultado suele ser que a absolutamente todo el mundo le dé por la misma chica y la misma guitarra acústica de las que todo el mundo habla, con el consiguiente riesgo de quemarla antes de tiempo; claro que esto no les supone un problema a esta gente, porque no hay nada que les guste más que meterse con alguien porque «antes molaba» y ahora es «una mierda». Rara vez escucharán algo más que las dos o tres canciones típicas, como para pedirles que escuchen cualquier otra cosa. Pero para eso estamos.


Madeline Adams es una cantautora folk de Athens, Georgia, que se las arregló para sacar su primer disco con 17 añitos y por su cuenta (Kissing & Dancing, 2002). Al año siguiente, la discográfica punki Plan-It-X lo reeditó, con dos consecuencias: la primera, que Madeline quedó bastante ligada al movimiento folk-punk a pesar de no tener mucho que ver musicalmente; la segunda, que el disco se convirtió en un modesto éxito underground (pero muy underground, ¿eh? Sin exagerar tampoco). Sus siguientes discos se caracterizan por una instrumentación más sencilla y un sonido más íntimo y personal, pero Kissing & Dancing destaca por su mayor energía y su atmósfera más grandiosa. Todavía no he decidido si es mi favorito, pero sí que tiene la que para mí es su mejor canción, Silver Trucks:


Eeyah!

En 2006 sacó su segundo disco, The Slow Bang, que como ya he dicho sigue una línea más introspectiva y personal. Lo malo es que, después de más de 3 años de espera, nueve canciones son pocas. Probablemente este es el disco que dejó claro que Madeline no llegaría nunca a ser una estrella, pero qué demonios, fue su confirmación artística, gracias a temazos como Sleeping Dogs:


Ese mini al final

Por cierto, después de estos dos ejemplos ya habrá quedado claro que la voz que tiene esta chica es impresionante.

Su tercer disco, White Flag, salió hace unos cuantos meses y ha sido el que ha hecho que me convierta en fan de verdad de Madeline. Sigue más o menos la línea de The Slow Bang, aunque tiene toques que a veces me suenan cabareteros o qué sé yo, y otros que son lo más folk que ha hecho esta chica en su vida. Como canción favorita podría poner muchas (Lit Elephants, This Train, White Flag, Dirty South (Tie One On)...), pero es que Madeline deja lo mejor para el final:


I speak tongues, go na-na-na-na-na

Creo que es imposible que a nadie que le gusten hipotéticamente las chicas talentosas con guitarra acústica pueda no gustarle Madeline si le da una oportunidad, pero sea como sea yo ya he cumplido mi misión. Ah, y espero que a nadie se le ocurra comentar lo guapa que es, que aquí estamos hablando de música (algún día puede que escriba una entrada post-feminista sobre el tratamiento de las artistas femeninas en los medios y en la sociedad en general, pero de momento voy a ver cómo han quedado los partidos de fútbol).

sábado 8 de agosto de 2009

We Happy Few, We Band of Brothers


El otro día me enteré de que la HBO está haciendo una serie llamada The Pacific, sobre la Segunda Guerra Mundial en el Pacífico (obviamente), basada en las memorias de dos soldados norteamericanos y producida por Steven Spielberg y Tom Hanks:



La cosa promete. En otras circunstancias, viendo las escenas «familiares» del trailer uno podría temerse una especie de Pearl Harbor en 10 capítulos (y tiemblo sólo de pensarlo), pero hay que tener en cuenta dos puntos importantes:
  1. La serie se basa en el testimonio en primera persona de dos soldados. Se comenta que va a ser bastante brutal, como corresponde a una guerra en la que uno de los bandos (los japoneses) aplicaba de forma bastante literal lo de luchar hasta el último hombre.
  2. Hay no poca gente implicada en este proyecto que también lo estuvo en Band of Brothers, empezando por sus archifamosos productores.
Ah, Band of Brothers... pedazo de serie. Recuerdo que la pusieron en la tele cuando se estrenó, en pleno agosto, con mucho bombo y promoción, traducida como Hermanos de sangre. La crítica la puso muy bien y a mí me encantó. Y hasta hoy, que yo sepa, no han vuelto a ponerla, lo que me parece del todo inexplicable. Vale, seguramente no tuvo una audiencia demasiado espectacular, porque la emitían tarde y en verano, cuando no ve la tele ni dios, pero la Segunda Guerra Mundial tiene mucho tirón, la serie es buena y qué demonios, ya la habían pagado. No lo entiendo.

A todo esto, Band of Brothers es otra miniserie de la HBO, de 10 capítulos, que cuenta la historia de la compañía E (Easy Company) del Segundo Batallón del 506 Regimiento de Infantería Paracaidista de la 101 División Aerotransportada desde que comienza su entrenamiento en 1942 y desde que entran en acción en Normandía en junio de 1944 hasta el final de la guerra. Está basada en el libro homónimo de Stephen Ambrose, que digo yo que tendré que leerme.



La principal virtud de Band of Brothers es que ofrece una visión muy cercana de lo que experimentaron los soldados, en el sentido de que no intenta dar una visión general de la guerra, ni siquiera de las operaciones en las que la Compañía Easy se vio involucrada, sino que se ciñe a los personajes. Al principio es difícil seguirlos, porque hay muchos (como es lógico en una serie de estas características), pero todos ellos están muy bien caracterizados, cada uno tiene una personalidad propia y disfruta de sus momentos de protagonismo. Además, las escenas de combate tienen pinta de ser muy realistas, si bien a veces los soldados alemanes adolecen de cierta incapacidad para ponerse a cubierto, pero teniendo en cuenta que la Easy era una compañía de élite y que para 1944-45 a los alemanes les quedaban bien pocas de sus mejores tropas, se disculpa la facilidad con la que caen.

El tema de los alemanes es importante. Aparecen poco en escenas que no sean de combate, pero cuando lo hacen la serie les trata bien y con dignidad, lo cual no es poco, con lo que gusta presentarlos como si todos fueran nazis sanguinarios. Bueno, en el espisodio 4 la marcha de los soldados y tanques alemanes por el pueblo holandés de Nuenen va acompañada de una sospechosa música a lo El Imperio contraataca, pero nada más. Ni siquiera hay ninguna americanada, ni lucha por la «libertad» ni nada de eso, que es lo que acabó cargándose Salvar al soldado Ryan.

A ver si vuelven a ponerla en la tele, que lo merece. Vale que no va a enganchar a nadie, porque 10 episodios son pocos (no da lugar a teorías descabelladas sobre el argumento, por ejemplo), pero por una vez me gustaría que, cuando alguien hable de una serie, yo pudiera decir «Sí, la veo».

Como curiosidad, el título de Band of Brothers es un eco del Enrique V de Shakespeare, concretamente del discurso que el rey hace antes de la batalla de Agincourt, en la que los ingleses se enfrentaban a un ejército francés unas 4 o 5 veces superior en número:
We few, we happy few, we band of brothers; for he to-day that sheds his blood with me shall be my brother
Si es que Willy está en todas.

PD: entre esto y Game of Thrones, voy a tener que hacerme accionista de la HBO.

sábado 27 de junio de 2009

Por petición impopular

A falta de saber una última nota y de escribir la memoria de prácticas, y siempre que no decida cambiarme otra vez de carrera (que sería una broma buenísima), se puede decir que he terminado Traducción e Interpretación y que, por tanto, no voy a traducir nada ya nunca más en la vida. Por otro lado, según las estadísticas, la mayoría de los visitantes que llegan a Ungelicisus por casualidad son unos degenerados que buscan jizz... no, bueno, en realidad lo que buscan es significado de jizz, alguien que les explique qué mierdas significa la letra de Jizz in My Pants, de The Lonely Island. Así que, como homenaje a mí mismo y como servicio social, aquí va mi traducción, echa rápido y sin revisar apenas:

Nuestras miradas se cruzan de un extremo a otro de la sala
Mato mi cubata mientras los ritmos resuenan
Te cojo de la mano, nos saltamos las presentaciones
No nos hacen ninguna falta esas tonterías
Nos abrimos paso entre el humo y la gente
El garito es el cielo y yo estoy en tu nube
Nos pegamos uno a otro mientras las luces vuelan
Nuestros cuerpos se tocan y los ángeles lloran
Nos vamos de allí y volvemos a tu casa
Nuestros labios se tocan por primera vez junto a tu puerta
Tenemos toda una noche por delante
Me susurras al oído que quieres más
Y yo me corro en los calzoncillos
Esto no me pasa nunca, te doy mi palabra
No me voy a disculpar, eso es absurdo
Es culpa tuya más que nada por bailar así
Y ahora yo me corro en los calzoncillos
No se lo cuentes a tus amigos o diré que eres una zorra
Además es culpa tuya, me estabas tocando el culo
Soy muy sensible, hay gente que diría que eso es una ventaja
Ahora me voy a casa a cambiarme

Necesito un par de cosas del supermercado
Ahora me lo monto por mi cuenta casi siempre
Me dejó con el corazón roto, no buscaba amor
La sorpresa se reflejó en mis ojos cuando miré por encima de la caja
Y vi una cara
Se me paró el corazón, igual que el tiempo y el espacio
Nunca pensé que volvería a sentirme real
Pero sus ojos decían «Necesito un amigo»
Se volvió hacia mí, ahí fue cuando lo dijo
Me miró fijamente a la cara y dijo «¿Efectivo o tarjeta?»
Y yo me corrí en los calzoncillos
Es algo perfectamente normal, no tengo ningún problema
Aunque vamos a necesitar una fregona en el pasillo 3
Y ahora me he quedado en una postura incómoda
Porque me he corrido en los calzoncillos
Es que estabas flirteando mucho, todo hay que decirlo
Y además, la forma que tienes de meter las latas en las bolsas
Me ha puesto cachondo
Por favor, deja de hacer como que no estás impresionada
Y una última cosa, voy a pagar con cheque

La semana pasada vi una película
Por lo que recuerdo era una película de terror
Salí fuera en medio de la lluvia
Miré el móvil y vi que me habías llamado
Y me corrí en los calzoncillos

Acelero por la carretera, mientras las luces rojas resplandecen
Tengo que irme de allí, tengo que salir cagando leches
Ponen una canción que me recuerda a ti
Y me corro en los calzoncillos

Al día siguiente me suena la alarma
Y me corro en los calzoncillos
Abro la ventana y entra una brisa
Y me corro en los calzoncillos
Cuando Bruce Willis estaba muerto al final de El sexto sentido
Me corrí en los calzoncillos
Me acabo de comer una uva
Y me he corrido en los calzoncillos
Fui a...
Y me corrí en los calzoncillos

Me corro en to's los calzoncillos cada vez que estás a mi lado
Y cuando vamos de la mano para mí es como hacerlo
Dices que soy precoz, yo lo llamo simplemente éxtasis
Llevo goma todo el rato, es una necesidad
Hala, os habréis quedado todos a gusto, visitantes anónimos. A todo esto, Andy Samberg hizo un video hace poco para no sé qué premios de la MTV, y es una soberana gilipollez, pero bueno, ¿qué no lo es, hoy en día?


Me temo que no puede compararse con I'm on a Boat, pero... Mark Wahlberg is wearing a hat!

sábado 13 de junio de 2009

Libros


Desde que empecé las prácticas y dejé de ser un completo desecho social merecedor de brutales palizas periódicas, tengo poco tiempo para escribir aquí. Es la pura verdad. Pero también es un tópico insufrible de los blogs, una excusa que ofende nuestra inteligencia como lectores cada vez que nos topamos con ello, así que voy a utilizar otro modo de justificarme: tengo MONTAÑAS de cosas que leer:

Antiguos mitos japoneses
Nelly Naumann

Dice la contraportada: «Partiendo de dos textos fundamentales del siglo VIII, el Kojiki y el Nihongi, Naumann traza paso a paso la concepción japonesa de la creación del mundo y de su ordenamiento mítico, y cómo este se transforma en una justificación de la existencia del emperador, así como de las familias más influyentes del imperio». A pesar de esto, cuando me lo regalaron me dijeron «Si no te gusta, lo puedes descambiar». ¿HOLA? ¿Antiguas? ¿Leyendas? ¿Japonesas? Dioses, ¿cómo no me va a gustar, con esos ingredientes? Por si fuera poco, me proporcionará cultura de un nivel que me separará de los frikis de palo. Que sigan leyendo Bleach, yo estoy en un nivel superior.

Pride and Prejudice and Zombies
Jane Austen y Seth Grahame-Smith

Reescritura de la novela de Jane Austen en la que las intrigas amorosas se ven apenas interrumpidas por los ataques de los muertos vivientes. Lo mejor es que, después de unos titubeos iniciales, la idea funciona muy bien. Lo malo es que no he leído Orgullo y prejuicio para saber hasta qué punto la adaptación es «fiel», pero está claro que tampoco es un punto demasiado importante. Zombies, katanas, ninjas, vocabulario deliciosamente arcaico y mucho romance y culebrón. Sin duda me lo acabaré en los próximos días, en vez de, no sé, estudiar.

Las cruzadas vistas por los árabes
Amin Maalouf

Me encanta la historia, especialmente la historia medieval, pero por desgracia es un terreno en el que el etnocentrismo es la norma, por lo que es difícil formarse una opinión que tenga en cuenta todos los puntos de vista. Este libro de Maalouf ofrece exactamente lo que dice el título, y lo hace basándose casi exclusivamente en historiadores árabes medievales. Lo mejor no es la exposición de hechos históricos, batallas y demás (aunque me encantan), sino los apuntes sobre cómo veían los árabes a los «francos» (occidentales, independientemente de su país de origen) y las diferencias entre los cruzados recién llegados, fanáticos y bárbaros, y los francos nativos, adaptados a Tierra Santa y partícipes de sus juegos políticos. Si este párrafo no se te ha hecho aburrido, este libro te gustará.

The Legend of Sigurd & Gudrún
J.R.R. Tolkien
Seguramente, más de un fan despistado se comprará este libro porque pone «Tolkien» bien grande en la portada, y se quedará con cara de estúpido cuando lo deje después de 60 páginas (las 58 primeras son una introducción), porque este es un libro nivel experto para gente que sepa dónde se está metiendo: es un poema escrito en un tipo de verso que procura imitar el verso eddaico del islandés antiguo y está basado en la historia de Sigurðr y Guðrún recogida en la Völsunga saga. Y sí, sabiendo todo esto, me lancé a por el libro como quinceañera hormonada se lanza a por Crepúsculo. Y además en las tapas me viene el precio en dólares canadienses, oh yeah.

El anillo de Morgoth
J.R.R. Tolkien
Para este no hay mucha explicación, soy un fanboy de Tolkien y es uno de los pocos libros de Historia de la Tierra Media que me faltaban. Tenía un bono-regalo de 26€, así que, ¿por qué no?

Das Schloß
Franz Kafka
Dioses, este va a ser mi primer libro en alemán (viene con un diccionario Langenscheidt grande bajo el brazo) y me da mucho miedo. Había pedido Die Verwandlung («La metamorfosis»), por aquello de que ya la he leído en castellano y parecía por tanto una buena forma de meterme en serio de una vez con todas con esta lengua; Das Schloß («El castillo») no tengo ni idea de qué va y por eso me tiene un poco comida la moral. Cuando salga de esta, es muy posible que haya jurado enemistad eterna al alemán, pero hay esperanzas de que, por fin, avancen algo mis conocimientos.

La metamorfosis; La condena; Carta al padre
Franz Kafka

Si no puedo con Das Schloß, al menos podré consolarme con estas traducciones, aceptando quizá la triste realidad de que ninguna otra cosa estará JAMÁS a mi alcance. Ains. Verdammt.

Y todo esto sin contar que ya ha vencido mi última sanción bibliotecaria, por lo que ya mismo podría pasarme por ahí a sacar cualquier mierda que lleve «Edad Media» en el título. Debería hacerlo, porque me quedan pocos meses de carnet de la uni... Pero no voy a seguir por ahí, que bastante melodramático me he puesto ya con lo de Kafka.

lunes 1 de junio de 2009

Oh, Ontario! Oh, Jennifer Jason Leigh! (y oh, Montreal!)

No tengo ningún talento fotográfico, pero afortunadamente hay quien sí lo tiene.

Una calle tó mona de Montreal


Cathédrale Marie-Reine-du-Monde, Montreal


Torre del Estadio Olímpico de Montreal


Edificio Connaught, Ottawa


Objeto no identificado, Ottawa

Y por supuesto...



¡¡¡CARPAS!!!

Algún día miraré cómo se quita la fecha de las fotos, pero no va a ser ni hoy ni mañana.